Índice de progreso real


El Índice de progreso real, IPR o Índice de progreso genuino, IPG (en inglés Genuine progress indicator, GPI), es un indicador para medir el bienestar económico y el progreso social de un país. Se viene aplicando desde 1950.

El IPR amplia el marco de la contabilidad tradicional incluyendo al alza las inversiones netas de capital y las inversiones en trabajo con el objeto de reflejar actividades no remuneradas por el mercado, como el trabajo doméstico no remunerado, el voluntariado y el cuidado de familiares. Contabiliza a la baja los costes derivados de la degradación ambiental y la pérdida de recursos naturales, las desigualdades de renta, la deuda externa y la delincuencia. Se considera un índice que tiene en cuenta valores ecológicos y el desarrollo sostenible como necesarios para el bienestar social. El IPR está diseñado para sustituir tanto al criticado Producto interno bruto (PIB) como indicador de progreso económico.[1]

El IPR es similar al Índice de bienestar económico sostenible (IBES) aunque incluye más variables. El IPR está compuesto por más de veinte variables que no se recogen por el PIB o en el PIB per cápita, además diferencia entre el crecimiento económico que añaden bienestar y aquel que no lo hace. Este índice facilita, tanto a ciudadanos como políticos, unos valores más precisos en relación a la salud de la economía y su repercusión real en la sociedad a lo largo del tiempo.

En la economía estadounidense puede apreciarse que si bien PIB per cápita se ha duplicado desde 1950 hasta finales del siglo XX -en unos 50 años-, el IPR muestra unos datos no solo distintos sino contrarios: creció durante los años 50 y 60, para bajar -hasta un 45% desde 1970-. La caída del IPR per cápita ha ido aumentando desde el 11% en los 70 a un 2% en los 80 y hasta un 6% en los 90. Estos datos mostrarían que la economía real y el bienestar se han estancado.[1]

El IPR recoge los mismos datos de consumo personal que hace el PIB en valor monetario, pero además ajusta algunos factores (como la distribución de la renta), añade otros (como el valor de la actividad doméstica y de voluntariado) y elimina otros (como los costes de los delitos y de la contaminación).[1]


GDP vs GPI in US.jpg