Agencia Federal de Gestión de Emergencias


La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (en inglés: Federal Emergency Management Agency, o por sus siglas, FEMA) es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos instituida bajo la Presidencia de Jimmy Carter mediante el Plan de Reorganización Presidencial Número 3 de 1978 e implementada por dos órdenes ejecutivas el 1 de abril de 1979. El cometido principal de la agencia es coordinar una respuesta ante un desastre que ha ocurrido en Estados Unidos y que sobrepasa los recursos de las autoridades locales y estatales. El gobernador del estado en donde está ocurriendo el desastre debe declarar el estado de emergencia y solicitar formalmente al presidente de Estados Unidos que la FEMA y el gobierno federal respondan al siniestro.

Para la década de los años treinta, cuando el enfoque federal en los problemas se popularizó, se confirió autoridad a la Corporación Financiera de Reconstrucción para otorgar préstamos de ayuda por desastre para reparar y reconstruir ciertas instalaciones públicas después de un terremoto, y más adelante, otros tipos de desastres. En 1934, se confirió autoridad a la Oficina de Caminos Públicos para proporcionar financiamiento para carreteras y puentes dañados por desastres naturales. La Ley para el Control de Inundaciones, que confirió al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE. UU. mayor autoridad para implementar proyectos de control de inundaciones, también fue promulgada. Este enfoque poco sistemático hacia la asistencia en desastres era problemático y dio lugar a legislación que requería una mayor cooperación entre las agencias federales y autorizó al Presidente para coordinar dichas actividades.

En los años 1960 y principios de los 70 hubo desastres masivos que requerían una mayor respuesta federal y operaciones de recuperación por parte de la Administración Federal de Asistencia en Desastres, establecida dentro del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD). El Huracán Carla atacó en 1962, el Huracán Betsy en 1965, el Huracán Camille en 1969 y el Huracán Agnes en 1972. El Terremoto de Alaska se produjo en 1964 y el de San Fernando sacudió el sur de California en 1971. Estos acontecimientos sirvieron para concentrar la atención en el problema de los desastres naturales y dieron lugar a más legislación. En 1968, la Ley del Seguro Nacional contra Inundaciones ofreció nueva protección contra inundaciones a los propietarios de casas, y en 1974 la Ley de Ayuda en Desastres estableció firmemente el proceso de las declaraciones presidenciales. de desastres.