Albufera


Una albufera (en árabe, البحيرة‎, romanizadoal-buḥayra, ‘el lago’), también llamada albúfera en Hispanoamérica,[1]​ es un cúmulo de agua salada o ligeramente salobre, separada del mar por una lengua o cordón de arena pero en comunicación con el mar por uno o más puntos. Se suelen clasificar como hábitat 1150, conocido como “lagunas costeras” debido a un error de traducción de la definición contenida en el manual de interpretación de la directiva de Habitat como "coastal lagoons" que en idioma inglés es un término que engloba ambos accidentes geológicos indiferentemente (lagunas y albuferas)

Su formación suele deberse a la colmatación de una antigua bahía por los aportes de sedimentos marinos o fluviales. Allí donde las mareas no son muy acusadas y la arena se deposita en una larga lengua próxima a la costa se forman albuferas largas y estrechas, separadas del mar por una estrecha barra de arena o tierra paralela a la orilla. En ellas, y debido al lento flujo e intercambio de aguas con el mar, sus temperaturas son mucho más cálidas. Al ser ecotonos son espacios llenos de vida con abundante vegetación acuática así como fauna ictícola que acude a desovar y utilizándolas muchas aves migratorias para hacer escala en sus viajes estacionales.

El término albufera describe un accidente geográfico litoral que se da en varias partes del mundo, aunque se emplea de forma casi exclusiva en España. En otros lugares emplean otros términos que describen accidentes muy parecidos, con ligeros matices que hacen muchas veces aconsejable no traducirlos al español ya que son términos que se han ido incorporando al glosario geomorfológico:


Imagen de satélite de la albufera de Valencia.
Imagen de satélite de la laguna de los Patos en Brasil.
La laguna Merín, una extensa albufera compartida por Brasil y Uruguay.