Alcalde


Un alcalde (árabe clásico, قاضي qāḍī < árabe hispano, قاضي alqáḍi: juez)[1]​ (en femenino, alcaldesa), burgomaestre,[2]presidente municipal[3]​ o intendente[4]​ es un cargo público que se encuentra al frente de la administración pública de una ciudad, pueblo o municipio. Existe una amplia variedad de regulaciones jurídicas de esta figura, tanto en lo relativo a sus competencias y responsabilidades como a la forma en que el pueblo o la ciudad lleva a cabo la elección.

El alcalde puede ser reelegido en la mayoría de los países. Dicha figura tiene ciertas obligaciones como defender los intereses de sus conciudadanos mediante la ejecución de las políticas locales que tengan por objetivo la mejora de su calidad de vida.

Un alcalde ejercía funciones de juez. En el Antiguo Régimen en España había un alcalde por el estado noble y otro por el estado llano; y en las principales poblaciones un alcalde designado por el rey. Los poblados que ostentaban ese privilegio tenían título de villa (o de ciudad). Las villas con alcalde tenían derecho a erigir un rollo, lugar de ajusticiamiento. La administración municipal de otras poblaciones estaba en manos de un corregidor.

Existió, además, en el Reino de Castilla, el cargo de Alcalde de la Casa y Corte de Su Majestad, funcionario judicial que impartía justicia en la Sala de Alcaldes de la Casa y Corte.

En Argentina, siendo un estado federal, cada provincia establece la forma de gobierno de sus municipios, los cuales son autónomos según el art. 123 de la Constitución de la Nación Argentina. (Ver Municipios de Argentina con carta orgánica). Por lo general, el cargo ejecutivo máximo dentro de un municipio es el de Intendente municipal. El concejo municipal o Deliberante tiene funciones deliberativas o legislativas. En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desde 1996, el cargo ejecutivo se denomina Jefe de gobierno.

En Bolivia, el alcalde es la máxima autoridad del Gobierno Autónomo Municipal. Su mandato dura 5 años, pudiendo ser reelegido.