Aleksandr Ostrovski


Aleksandr Nikoláyevich Ostrovski (en ruso Алекса́ндр Никола́евич Остро́вский; Moscú, 12 de abril de 1823-Schelykovo, Gobernación de Kostromá, 14 de junio de 1886), fue un dramaturgo, director de escena, crítico teatral, traductor e hispanista ruso.

Hijo de un hidalgo venido a menos, oficial de juzgado, nació y creció en el castizo barrio moscovita de Zamoskovorechie (Trasmoskovia), poblado por mercaderes y pequeños comerciantes, cuyas vidas, problemas, costumbres y lenguaje conoció desde la infancia y habrá de reflejar su teatro.

Tras cursar estudios en un instituto público de Moscú, ingresó en 1840 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Moscú a instancias de su padre, pero, debido a un enfrentamiento con un profesor, tuvo que abandonarla en el tercer año de carrera. Se colocó de pasante en un juzgado mercantil y se dedicó al mismo tiempo a la actividad literaria. Escribió cuarenta y siete piezas originales, siete con otros autores y tradujo veinte del italiano, del español, del francés, del inglés y del latín.

Su primera publicación data de 1847, una comedia costumbrista, Estampa de felicidad familiar, que marca ya el camino que seguirá el joven autor. Al año siguiente publicó Apuntes de un habitante de Zamoskvorechie, consolidándose como autor costumbrista de afilada pluma y visión crítica de la sociedad contemporánea.

En la historia de la literatura rusa Ostrovski ha quedado como el creador del teatro costumbrista ruso y fundador, junto con Gógol y Fonvizin, del teatro nacional. Conocía profundamente la vida real de la clase media, los mercaderes y pequeños burgueses y sometió a despiadada crítica su desmesurado afán de lucro, su brutalidad y oscurantismo, la soberbia y la ignorancia, la desaprensión y la mendacidad al servicio de un único fin, el dinero. Tuvo problemas con la censura y varias de sus obras fueron prohibidas.

Sus personajes poseen una fuerza especial, por estar sacados de la vida misma, ya que Ostrovski tomó los temas y los personajes de los archivos de los juzgados donde trabajaba y, no contento con esto, incluso denunció la corrupción de la justicia y la humillación y el desprecio de que son objeto los actores y en especial las actrices por parte de los nuevos ricos. Ostrovski es también uno de los precursores en Rusia del teatro como denuncia social, la cual aparecerá con mayor o menor claridad en buena parte de sus obras. Sin el ternurismo en el que a veces incurren otros autores al tratar temas semejantes, Ostrovski esboza los problemas sociales de su tiempo con energía y precisión.