Yeso (mineral)


El yeso, piedra de yeso, yeso crudo, yeso natural o aljez[1]​ es un mineral compuesto de sulfato de calcio hidratado;[2]​ también, una roca sedimentaria de origen químico. Es un mineral muy común y puede formar rocas sedimentarias monominerales.[3]

El yeso mineral cristaliza en el sistema monoclínico, en cristales de hábito prismático; tabular paralelo al segundo pinacoide; de forma rómbica con aristas biseladas en las caras.[4]​ Se presenta en cristales, a veces grandes, maclados en punta de flecha y en punta de lanza; también en masas y agregados espáticos. Con frecuencia fácilmente exfoliable (selenita); puede ser sacaroideo y translúcido (alabastro), incoloro, blanco, o de distintos colores, grisáceo, amarillento, rojizo o incluso negro, dependiendo de las inclusiones que contenga.

Los términos yeso y aljez provienen del mismo étimo paleogreco, aunque por vías distintas. Yeso está tomado del latín gypsum, mientras que aljez proviene del árabe hispánico alǧiṣṣ, y este a su vez del árabe clásico جصص (ǧiṣṣ), del persa گچ (gač). Tanto el persa como el latín provienen, en última instancia, del griego antiguo γύψος (gýpsos).[5]

En Aragón (España), en los pueblos del valle del Ebro, se denominan «aljezares» las zonas donde aparece este mineral, que es muy abundante, especialmente en estratos del Cenozoico. «Aljecero» o yesero es la persona que fabrica o vende yeso. «Aljezón» es un cascote de yeso.

En el valle del Ebro, los suelos de yeso originan una vegetación esteparia de gran valor ecológico llamada vegetación gipsófila. Plantas gispsófilas son la albada (Gypsophila hispanica) y asnallo (Ononis tridentata).

El mineral de yeso es un constituyente común de rocas sedimentarias, particularmente depósitos de sal marina, y suelos formados directamente por evaporación o más tarde por hidratación de anhidrita. Los depósitos de yeso se originaron como consecuencia de la evaporación de disoluciones acuosas sobresaturadas en lagos o mares de poca profundidad. En España, este fenómeno tuvo lugar principalmente durante el Triásico y el Cenozoico.


Cristales de yeso en una geoda en alabastro. Fuentes de Ebro, Zaragoza (España)
Afloramiento de yeso natural, Cuenca.
Cantera de yeso.
Afloramiento de yeso laminar fibroso, y nodular alabastrino (Cenozoico de Madrid, España). Formas secundarias generadas durante la diagénesis.
Disolución de capas de yeso y relleno por las gravas superiores.