Antonio Espina


Antonio Espina García (Madrid, 29 de octubre de 1891 - Madrid, 15 de febrero de 1972)[3]​ fue un escritor —poeta, narrador y ensayista— y periodista español, de significación inicialmente vanguardista. De ideología republicana de izquierdas, ocasionalmente desempeñó cargos políticos durante la Segunda República Española. Cronológicamente pertenece a la llamada generación del 27, aunque él rechazó esa adscripción, por lo que ha sido incluido entre los escritores del novecentismo.

Hijo del pintor y grabador Juan Espina y Capo, cursó la enseñanza media en el Instituto de San Isidro de Madrid. Entró en la Facultad de Medicina por tradición familiar (nieto y sobrino de médicos y académicos), pero dejó la carrera cuando estaba en cuarto curso. Tras hacer el servicio militar en África, se dedicó a la literatura y el periodismo. Fue redactor de Vida Nueva y Heraldo de Madrid y en los diarios de Nicolás María de Urgoiti El Sol, Crisol y Luz. Espina fue un temprano autor polifacético que practicó la novela, la poesía y la crítica literaria y de arte. Escribió además biografías y se mostró amante de las vanguardias estéticas, frecuentando la tertulia del Café Pombo en torno a Ramón Gómez de la Serna. Sus obras no siempre fueron bien recibidas por la crítica, pese a que Juan Ramón Jiménez (en sus Españoles de tres mundos)[4]​ y otros autores llegarían a adularle; le perjudicó, al parecer, su independencia y resolución de no ser encasillado ni que se le adscribiera a corriente alguna; se relacionó, sin embargo, con autores como Mauricio Bacarisse y Juan José Domenchina, cercanos a veces al ultraísmo, al creacionismo y al surrealismo, aunque sin llegar a adherirse a ninguna de estas escuelas.