Antropología lingüística


La antropología lingüística es una disciplina de la antropología que se ocupa del estudio de la diversidad de lenguas habladas por las sociedades humanas y como se relacionan el léxico y los usos lingüísticos con las características culturales básicas de dichas sociedades.[1]​ Alessandro Duranti define la antropología lingüística como "el estudio del lenguaje como un recurso de la cultura, y del habla como una práctica cultural".[2]​ Debido a su naturaleza interdisciplinar, la antropología lingüística yace y se desenvuelve gracias a métodos que le pertenecen a diversas disciplinas, en particular a la antropología y a la lingüística, con la finalidad de proveer una comprensión de los muchos aspectos del lenguaje en tanto marco de prácticas culturales, es decir, como sistema de comunicación que posibilita las representaciones del orden social entre individuos (inter-psicológicas) y dentro del mismo individuo (intra-psicológicos), y que contribuyen a que los individuos hagan uso de estas representaciones para llevar a cabo actos sociales constituyentes.

Esta disciplina trabaja sobre una base etnográfica para la producción de relatos sobre las estructuras lingüísticas así como se muestran en el seno de grupos humanos en un espacio y tiempo definido. Para el estudio del lenguaje en la antropología lingüística, los antropólogos lingüísticos perciben a los hablantes como actores sociales, esto es, como miembros de comunidades, singulares y complejas, individualmente viculadas como conjuntos de instituciones sociales, y por medio de una trama de expectativas, creencias y valores morales, no necesariamente superpuestos, pero sí entrecruzados.

Lo que diferencia a los antropólogos lingüísticos de otros estudiantes de la lengua es su visión del lenguaje como un cúmulo de estrategias simbólicas que forman parte del tejido social y de las representaciones de los individuos de mundos reales o posibles. Los antropólogos lingüistas abordan de manera innovadora "algunos de los temas y asuntos que constituyen el núcleo de la investigación antropológica, como las políticas de la representación, la constitución de la autoridad, la legitimación del poder y de las bases culturales del racismo y del conflicto étnico, el proceso de socialización, la construcción cultural de la persona (o del individuo), las políticas de la emoción, la relación entre la acción ritual y las formas de control social, el domino específico del conocimiento y la cognición, el hecho artístico y las políticas de consumo estético, el contacto cultural y el cambio social."[2]