Aristóteles


Aristóteles (en griego antiguo: Ἀριστοτέλης Aristotélēs; Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.)[1][2][3][4]​ fue un filósofo, polímata y científico nacido en la ciudad de Estagira, al norte de la Antigua Grecia. Es considerado junto a Platón, el padre de la filosofía occidental. Sus ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.[1][2][5]

Fue discípulo de Platón y de otros pensadores, como Eudoxo de Cnido, durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas.[6]​ Poco después de la muerte de Platón, Aristóteles abandonó Atenas para ser el maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia durante casi 5 años.[6]​ En la última etapa de su vida, fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.[6]

Aristóteles escribió cerca de 200 obras, de los cuales solo se han conservado 31 (ninguna de ellas destinada a la publicación) en el Corpus Aristotelicum sobre una enorme variedad de temas, entre ellos: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.[1]​ Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.[7][8]​ Aristóteles también ha sido llamado el padre de la ciencia política, zoología, embriología, ley natural, método científico, retórica, psicología, realismo, crítica, individualismo, teleología y de la meteorología.[9]

Contrario al platonismo, Aristóteles desarrolló una filosofía empírica en donde la experiencia es la fuente del conocimiento. Según su teoría hilemórfica, cada entidad o sustancia sensible está compuesta de materia, aquello que constituye las cosas; y forma, lo que organiza la materia, siendo esta última su esencia. Toda sustancia tiende hacia un fin dirigido por su naturaleza (teleologismo), siendo Dios la causa final y motor inmóvil del movimiento en el universo como "pensamiento autocontemplativo" (noeseos noesi). Según el filósofo, el ser humano es un animal racional constituido por un cuerpo y alma, cuyo fin último es la actividad intelectual mediante el ejercicio de la razón, virtud (areté) propia del alma, llegando así al bienestar (eudaemonia). Las virtudes éticas, las cuales se forman mediante el hábito, son el término medio entre dos excesos o vicios. Los humanos viven por naturaleza en comunidad, formando así Estados (polis) con el fin de preservar la felicidad de sus ciudadanos. También defendió el valor de la retórica, el arte y la superioridad del varón griego.


Bajorrelieve de Platón enseñando a Aristóteles por Luca della Robbia (c. 1439).
Alejandro Magno y Aristóteles. El filósofo fue su formador intelectual, y le inculcó sus conocimientos en la etapa adolescente por más de dos años. Se considera que esas enseñanzas fueron elementos decisivos para los objetivos que se propuso Alejandro. Su sobrino, Calístenes, lo acompañó en la campaña contra Persia, quien fue su biógrafo. Las cartas entre Alejandro y Aristóteles quedaron registradas en el libro de Pseudo Calístenes, Vida y Hazañas de Alejandro de Macedonia.
Platón y Aristóteles en la La escuela de Atenas, por Rafael Sanzio (1509).
Aristóteles argumentó que una capacidad, como ser músico, podría adquirirse (la potencia se actualiza) mediante el aprendizaje.[58][59]
Estatua de Aristóteles en Ceuta.
La creación y expulsión del paraíso de Giovanni di Paolo, 1445.
Aristóteles según un manuscrito de su Historia naturalis de 1457.
Se llama cuadro de oposición al esquema mediante el cual se estudian las relaciones formales entre los diversos tipos de juicios aristotélicos, considerando cada juicio con términos idénticos:
- A = Universal afirmativo. Término Sujeto tomado en su extensión universal; término Predicado particular; cualidad afirmativa (Todo S es P).
- E = Universal negativo. Término Sujeto tomado en su extensión universal; término Predicado universal; cualidad negativa (Ningún S es P).
- I = Particular afirmativo. Término Sujeto tomado en su extensión particular; término Predicado en su extensión particular; cualidad afirmativa (Algún S es P).
- O = Particular negativo. Término Sujeto tomado en su extensión particular; término Predicado en su extensión universal; cualidad negativa (Algún S no es P).
En su día fue considerado por el mismo Aristóteles en su obra Sobre la interpretación.[127]
Aristóteles por Francesco Hayez de 1811
Aristóteles consideró a las abejas y hormigas como "animales políticos".[184]
Aristóteles admira a gobernantes como Pericles "porque son capaces de ver lo que es bueno para ellos y para los hombres que ellos gobiernan."[192]
Detalle del fresco de la escuela de Aristóteles por Gustav Adolph Spangenberg (1828-1891).
Diagrama de los cuatro elementos clásicos (fuego, aire, agua, tierra) de Empédocles y Aristóteles.
Representación del modelo cosmológico geocéntrico de las esferas celestes en el Cosmographia de Petrus Apianus (1539).
En Meteorológicos, Aristóteles explica el fenómeno del arco iris como un reflejo, aunque no es la luz, sino el "rayo visual" (ópsis).[256]
Entre sus observaciones, Aristóteles describió el hectocotilo reproductivo del pulpo.[263]
Aristóteles clasificó a las esponjas como animales con forma de planta o zoofitos,[3]​ ya que poseen sensibilidad contráctil.[269]
Aristóteles era gran admirador de Homero, el cual citaba constantemente y dedicó el capítulo 25 de la Poética y su obra Aporemata Homeriká defendiendo su poesía.[291]
En su Poética, Aristóteles usa la tragedia Edipo rey como un ejemplo de cómo se debe estructurar la tragedia perfecta, con un buen protagonista que comienza la obra de forma próspera, pero pierde todo por alguna hamartia (error fatal).[298]
Detalle del fresco de la Universidad de Atenas de Aristóteles, Teofrasto y Estratón de Lámpsaco, 1888.
Platón, Séneca y Aristóteles en un manuscrito medieval, c. 1325.
Grabado en madera de Aristóteles montado por Filis de Hans Baldung, 1515.
Algunos volúmenes de la edición de los Comentarios griegos sobre la obra de Aristóteles (Berlín, 1882-1909)