Arturo Michelena


Francisco Arturo Michelena Castillo, conocido simplemente como Arturo Michelena (Valencia, 16 de junio de 1863-Caracas, 29 de julio de 1898), fue un pintor y dibujante venezolano. Es considerado el artista venezolano más importante del siglo xix.

Fue autor de más de 200 pinturas y alrededor de 500 dibujos, bocetos, estudios y apuntes, convirtiéndolo en el pintor con la producción más prolífica de su generación. Junto con Cristóbal Rojas, Antonio Herrera Toro y Martín Tovar y Tovar conforma el cuarteto de los grandes pintores venezolanos del siglo xix.

En 1887 en el Salón des Artistes Français presenta su obra L’Enfant Malade (El niño enfermo), con la cual fue premiado con la medalla de oro en su segunda clase, el mayor honor que había dado el Salón a un artista extranjero. La pintura fue adquirida por la familia Astors en Nueva York a finales del siglo XIX y en el año 2004 Sotheby’s fue subastada por 1.350.000 dólares, un récord para una obra de arte latinoamericana.[1][2]

Nació el 16 de junio de 1863 en Valencia, hijo de Juan Antonio Michelena (1832-1918), también pintor, y de Socorro Castillo (1839-1909), hijo del pintor y muralista Pedro Castillo. Sus primeras enseñanzas las recibe a los seis años de su tía, Edelmira Michelena. Luego realiza estudios en el colegio de Lisandro Ramírez y finalmente termina la primaria en el Colegio Cajigal que regentaba Alejo Zuloaga.[3][4][2]

Comenzó a pintar a muy corta edad bajo el mandato de su padre, Juan Antonio Michelena. Resaltan entre sus primeras creaciones: Cupido Dormido, La rosa, Brayan Triana, En tus brazos, Judit y Holofernes y Un rayo de luz. En 1874 hizo los dibujos que ilustraban la edición neoyorquina de Costumbres Venezolanas, libro de Francisco de Sales Pérez, quien se convierte en su protector y le presenta en el círculo de amigos de Antonio Guzmán Blanco con la intención de gestionarle una pensión de estudios.[5]​ Más tarde recibe lecciones de una dama francesa, Constanza de Sauvage, discípula del pintor francés Eugène Devéria; ella le enseña a distribuir los colores, a aprovechar la luz y algunos conocimientos técnicos. Entre 1879 y 1882 transcurre un período de aprendizaje durante el cual Arturo Michelena, asociado a su padre, abren una academia privada de pintura en Valencia para satisfacer encargos de retratos, pinturas murales, copias de cuadros antiguos, retratos infantiles y abundantísima producción de dibujo. Este trabajo constituye el entrenamiento que capacita al joven para concurrir con éxito a la Gran Exposición del Centenario del Natalicio de El Libertador Simón Bolívar, que se celebra en Caracas en 1883, y a la que envía dos obras Alegoría de la república regenerada y La entrega de la bandera invencible de Numancia al batallón sin nombre. Esta última pieza le hace acreedor de una medalla de plata.[6][7][2]​ La obra se conserva en el Museo Bolivariano de Caracas.


Arturo Michelena, Miranda en La Carraca, 1896. Óleo sobre tela, 196.6 x 245.5 cm. Galería de Arte Nacional, Caracas
Arturo Michelena, El niño enfermo, 1896. Óleo sobre tela 80, 4 x 85 cm