Asia Oriental


Asia Oriental o Asia del Este es una de las veintidós subregiones en que la ONU divide el mundo. Está compuesta por cinco paísesː China, Mongolia, Corea del Norte, Corea del Sur y Japón, además de dos dependencias, Hong Kong y Macao, y un país con reconocimiento limitado, República de China, mejor conocido como Taiwán.[1][2]​ Posee 26 de las 100 mayores ciudades del mundo: Cantón, Shanghái, Pekín, Tianjin, Xiamen, Chengdú, Hangzhou, Shantou, Wuhan, Shenyang, Chongqing, Nankín, Xi'an, Wenzhou, Qingdao, Harbin, Zhengzhou, Hefei, Dalian y Changsha, en China; Tokio, Osaka y Nagoya, en Japón; Seúl en Corea del Sur, Taipéi (Taiwán) y Hong Kong.

Limita con Asia del Norte, al este con el mar Amarillo y océano Pacífico, al sureste con el mar de la China Meridional, al sur con Sudeste Asiático, al suroeste con Asia del Sur y al oeste con Asia Central. Con 1 620 807 000 hab. En 2013 se convirtió en la segunda región más poblada del continente —por detrás de Asia del Sur— y con 12 millones de km², la segunda más extensa, por detrás de Asia del Norte.[3]

Esta combinación de lenguaje, filosofía política y religión se solapa con las designaciones geográficas. La influencia está presente en el estilo arquitectónico, la música tradicional y los instrumentos, festivales, etc. Desde el punto de vista lingüístico puede dividirse en hablantes sinotibetanos, como el chino y tibetano, y tunguses como el manchú, japónicas como el japonés, lenguas coreánicas como el coreano y lenguas mongólicas como el mongol.

La era antigua comienza hace tres mil años en la cuenca del río Amarillo (la llanura central china) donde la civilización china estableció un Estado centralizado, principal autoridad del área. En el periodo más próspero y poderoso del Imperio chino se establecieron relaciones tributarias regulares con los pueblos vecinos nómadas y sedentarios para complementar mutuamente las necesidades; en ocasiones Zeyi fue expulsado a la fuerza. Entre el siglo III a. C. y el siglo I a. C. las áreas meridionales y noroccidentales del Imperio se expandieron sustancialmente, que resultaron directa o indirectamente en grandes movimientos nacionales en Asia Central y el Sudeste Asiático; luego vendrían invasiones a gran escala de nómadas del norte en el siglo III, entre los siglos XIII y XIV y en el siglo XVII que se hicieron con el poder chino. Sin embargo, la civilización y la población huaxia (china antigua) estaba bien asentada y las poblaciones invasoras - como los xianbei, kitanos, jurchen y mongoles ─ se adaptaron en distinta medida a las leyes e instituciones huaxia y se fueron integrando parcial o totalmente con los pueblos étnicamente huaxia. La historia de intercambio e integración entre estos pueblos se halla a menudo llena de brutales matanzas pero al final resultaron en la expansión de la sangre nacional huaxia y enriquecieron las connotaciones de la civilización china.


Mapa geográfico de Asia Oriental.