Ballesta


La ballesta es un arma impulsora que sirve para disparar flechas o bodoques, formada por un arco montado horizontalmente sobre un soporte provisto de un mecanismo que tensa la cuerda y otro que dispara. Si bien se trata de un instrumento marcial muy antiguo, actualmente se siguen utilizando, aunque principalmente con fines recreativos, como para el tiro al blanco y la caza.

Pese a que la denominación actual se encuentra firme, la misma sufrió diversas variaciones a lo largo del tiempo y en las diversas culturas, como en el medioevo, en que recibió muchos otros nombres en su mayoría derivados de la palabra ballista.

Las ballestas desempeñaron un papel importante en las guerras en Europa, Norte de África y Asia.[1]​ Por la principal fuente de evidencias arqueológicas se cree que fueron desarrolladas en el este de Asia, más precisamente, en la antigua China. Una de las primeras referencias textuales a las ballestas se encontró en las obras de los seguidores de Mozi y de Sun Tzu, en El arte de la guerra, escrito entre 500 a. C. y 300 a. C..

La ballesta es un arma que comenzó a ser utilizada en Occidente de modo masivo en el siglo X, siendo la evolución y perfeccionamiento del arco y flecha. El primitivo arco de madera fue sustituido por una versión con un potente arco metálico formado por una o varias varas metálicas unidas (como un muelle de carruaje), llamada arbalesta.

La cuerda vegetal o de tripa trenzada original fue reemplazada por alambre y finalmente por fibras sintéticas en las versiones deportivas actuales. La primitiva flecha de vara vegetal fue sustituida por una saeta corta y metálica, capaz de perforar las corazas, y que es de carbono en las modernas. Se le agregó de forma perpendicular al centro del arco un carril acanalado en el que se alojaba la saeta y sobre el que se desplaza la cuerda impulsora o alambre.

Se lograba flexionar el arco metálico venciendo su potente resistencia con diversas maniobras; las primeras consistieron en poner el arco en tierra y tensar el alambre con ambas manos o el pie, hasta trabarlo en un gancho. Más tarde se montaron mecanismos (armatostes) diversos sobre el carril central. El más exitoso y usado fue el tensado mediante torniquete a manivela. El alambre, poderosamente tensado y sujeto por una traba, se disparaba con un gatillo.


Boceto de una balista por Leonardo da Vinci, hacia 1500.
Ballestero ejecutando a San Sebastián, detalle de una escultura de madera de alrededor del año 1480. Nótese el carcaj colgando de la correa.
Arbalesta.