Bando republicano


Bando republicano es uno de los nombres dados por la historiografía contemporánea a los militares y organizaciones políticas españolas que, tras el fracaso parcial del golpe de Estado de julio de 1936, defendieron la legalidad republicana durante la guerra civil —que concluyó en 1939—, enfrentándose al bando sublevado, una amalgama de colectivos falangistas y tradicionalistas.

Otras denominaciones que recibe habitualmente son bando gubernamental y bando leal. Desde las filas sublevadas, la facción fue denominada peyorativamente «bando rojo».

El Ejército Popular de la República (EPR), a veces también llamado Ejército Republicano y Ejército Popular, fue la denominación adoptada por las fuerzas armadas terrestres de la Segunda República Española tras la reorganización emprendida por sus autoridades y la disolución de las milicias de voluntarios surgidas en los primeros meses de la Guerra Civil Española.

En octubre de 1936, el gobierno republicano procedió a reorganizar sus fuerzas armadas sobre la base de las unidades y cuadros militares que habían permanecido leales, al tiempo que refundía las milicias en unidades regulares del nuevo ejército. El golpe militar del 17 y 18 de julio de 1936 descompuso la estructura organizativa del Ejército español, que resultó fragmentado en función de las lealtades establecidas en cada unidad en favor de la sublevación o de la fidelidad a la legalidad vigente. El fracaso del plan de sublevación, el colapso de la autoridad y la falta de acuerdo de las breves negociaciones fueron algunos factores que favorecieron la deriva del conflicto hacia una guerra abierta. La Armada Republicana estuvo obligada a operar con base en Málaga y Cartagena sin poder repostar en Gibraltar o Tánger ni impedir el puente aéreo que permitió el desplazamiento de las unidades sublevadas del Ejército de África a la península.

Las milicias confederales fueron una milicia popular, organizada durante la Guerra Civil Española de 1936-39 por las organizaciones del movimiento libertario en España: la CNT, la FAI y la FIJL. Estas milicias tuvieron un importante papel en la Revolución Española de 1936. La formación de estas milicias era en columnas. Eran milicias formadas por voluntarios dispuestos a combatir a los golpistas, aun a pesar de que no tuvieran mucha formación militar y no lograran oponer una fuerte resistencia contra los soldados profesionales.