Basílica de San Pedro


La basílica papal de San Pedro (en latín, Basilica Sancti Petri; en italiano, Basilica Papale di San Pietro in Vaticano), conocida comúnmente como basílica de San Pedro, es un templo católico situado en la Ciudad del Vaticano.

La basílica cuenta con el mayor espacio interior de una iglesia cristiana en el mundo,[2]​ presenta 193 m de longitud, 44,5 m de altura, y abarca una superficie de 2,3 hectáreas. La altura que le confiere su cúpula hace que su figura domine el horizonte de Roma. Es considerada como uno de los lugares más sagrados del catolicismo. Se ha descrito como «ocupante de una posición única en el mundo cristiano»,[3]​ y como «la más grande de todas las iglesias de la cristiandad».[4]​ Es una de las cuatro basílicas mayores y una de las iglesias que se deben visitar en el peregrinaje de las siete iglesias de Roma para alcanzar la indulgencia plenaria.

En la tradición católica, la basílica se encuentra situada sobre el lugar de entierro de san Pedro, que fue uno de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, primer obispo de Antioquía, primer obispo de Roma y, por lo tanto, el primero de los pontífices. La tradición y las evidencias históricas y científicas sostienen que la sepultura del Santo está directamente debajo del altar mayor de la basílica. También la mayoría de los papas han sido enterrados en San Pedro desde la época paleocristiana.[5]

En el sitio de la basílica han existido iglesias desde el siglo IV. La construcción del actual edificio, sobre la antigua basílica constantiniana, comenzó el 18 de abril de 1506, por orden del papa Julio II, y finalizó el 18 de noviembre de 1626.[6]​ En ella trabajaron algunos de los arquitectos más renombrados de la historia, como Donato Bramante, Miguel Ángel o Bernini.

A pesar de la creencia popular, San Pedro no es una catedral, ya que la archibasílica de San Juan de Letrán es la verdadera catedral de Roma.[7]

La basílica de San Pedro es una de las cuatro basílicas papales o basílicas mayores de Roma; las otras son la archibasílica de San Juan de Letrán, la basílica de Santa María la Mayor y la basílica de San Pablo Extramuros.[8]


Vista general de la basílica con la cúpula.
Cátedra de San Pedro.
La tumba de San Pedro vista desde las Grutas Vaticanas.
Dibujo realizado por H. W. Brewer en 1891 del estado de la basílica en 1483-1506
Proyecto de Miguel Ángel.
Imagen conjunta representando el loci Circi Neronis, la basílica antigua y la basílica nueva.
Vista de la basílica y la plaza por Viviano Codazzi en una pintura de 1630. Aparecen dos torres campanario en una recreación fantasiosa a partir de diseños para la fachada entre los trabajos de Maderno y la intervención de Bernini.
Aspecto de la basílica de San Pedro en el siglo XIX, según una fotografía de la época.
Obelisco vaticano y Columnata de Bernini.
Vista de noche de la basílica.
Plano de la basílica.
Campanas bajo el reloj de la izquierda de la fachada de la basílica.
Puertas de la basílica, en primer término la «Puerta de Filarete».
Puerta Santa.
Nave central de la basílica.
Tumba de Juan Pablo II.
Tumba de Pío X.
Relieve de León I el Magno expulsando a Atila.
Proyecto de órgano para la basílica ofrecido a León XIII en 1888.
Altares de la crucifixión de san Pedro, san José y Santo Tomás.
Presbiterio de la basílica.
Inscripción en la cúpula.
Sacristía de la basílica.
Escalera de acceso a las Grutas Vaticanas desde la parte frontal del Altar Papal, rodeada de lámparas votivas.