Batalla de Kulikovo


La batalla de Kulikovo (en ruso: Кулико́вская би́тва) tuvo lugar entre los tártaros y los mongoles de la Horda de Oro, y los rusos. Sucedió el 8 de septiembre de 1380 en la llanura de Kulikovo Polie (campo de los chorlos), próxima al río Don (perteneciente ahora al óblast de Tula) y terminó con la victoria rusa. En la batalla, los rusos y rebeldes lituanos al mando del gran príncipe de Moscú, Dmitri Donskói, vencieron a los tártaros, mongoles y lituanos al mando del Kan Mamái.

El ascenso del Gran Príncipe de Moscú, Dmitri Ivánovich (Donskói), coincidió con la decadencia de la poderosa Horda de Oro, que antes de la muerte de su padre, Iván II, ya había comenzado a dar muestras de su debilidad frente a una política más centralizada en Moscú. Dmitri inició su reinado con varias incursiones sobre los principados vecinos, ocupando ciudades como Starodub, Dmítrov y Gálich. Mientras tanto, el príncipe Mijaíl Aleksándrovich del Principado de Tver, volviéndose a levantar de la derrota infringida por el Principado de Moscú y la Horda de Oro en vida de Iván II, intentaba realizar una alianza fallida con el Kan de Sarái (capital de la Horda), para vengarse del Principado de Moscovia. Al no obtener éxito en esta tentativa, el príncipe de Tver optó por aliarse con el duque Olgierd de Lituania.

Los desesperados movimientos de Mijaíl de Tver, obligaron al príncipe de Moscú a convocar sus alianzas. Es así como se realizó una reunión en el Kremlin de Moscú entre el principado moscovita y otros 19 principados rusos, entre ellos, Rostov, Briansk, Beloózero, Starodub, Smolensk, Riazán, Gálich, Sérpujov y Kaluga. De esta reunión surgió una Santa alianza y los destacamentos de cada principado se unieron en Moscú con el objetivo de atacar el Principado de Tver. Frente a esto el príncipe Mijaíl de Tver envió un embajador a Lituania para pedirle ayuda a su aliado. No obstante, el Gran Duque Olguierd ya había firmado un armisticio con Dmitri, absteniéndose así de ayudar a Mijaíl.

El Kan Mamái inquietado por la poderosa coalición liderada por Dmitri, además de los informes de su corte de una pretendida conspiración de la alianza rusa contra la Horda, decidió aceptar la propuesta de Mijaíl de Tver y convocó a Dmitri a Sarái con el fin de asesinarlo. Este se negó e hizo matar a los embajadores del Kan, preparándose entonces para un conflicto abierto contra la Horda de Oro.

El preludio de la batalla fue un duelo entre dos guerreros, el monje Aleksandr Peresvet, y el héroe de la Horda, Chelubéi. La leyenda cuenta que los guerreros se mataron uno al otro en la primera embestida.


Dmitri exhausto curando sus heridas luego de la batalla. Por Vasili Sazónov
Columna memorial en Kulikovo Polie.