Brandeburgo


Brandeburgo u, ocasionalmente, Brandemburgo[1]​ (en alemán, Brandenburg, pronunciado /ˈbʁandn̩bʊʁk/ ( escuchar); en bajo alemán, Brannenborg) es uno de los 16 estados federados de Alemania. Está ubicado en el este del país y es uno de los cinco Bundesländer en el territorio de la antigua República Democrática Alemana. Brandeburgo rodea a la capital del país, Berlín, pero no la incluye. Su capital es Potsdam.

Al final del Medievo y a comienzos de la Era Moderna, Brandeburgo fue uno de los siete electorados (Kurfürstentümer, singular Kurfürstentum) del Sacro Imperio Romano Germánico, y junto con Prusia formaron la base original del Segundo Reich o Imperio alemán, que se fundó el 18 de enero de 1871 y que fue el primer Estado nacional unificado alemán. Berlín, futura capital alemana, se encontraba dentro del territorio de Brandeburgo. Desde 1412 Brandeburgo, y posteriormente Brandeburgo-Prusia, fueron dominados por los duques de Hohenzollern, quienes se coronaron en la ciudad de Königsberg (actualmente Kaliningrado) como reyes de Prusia. Después de 1618 el margraviato de Brandeburgo y el ducado de Prusia se combinaron para formar Brandeburgo-Prusia, que fue gobernada por la misma familia de los Hohenzollern. En 1701 el Estado fue elevado a reino de Prusia. Fueron decisivos para alcanzar ese estado Núremberg y Ansbach en Franconia, Hohenzollern suabo, las conexiones europeas orientales de Berlín y el estatus del gobernante de Brandeburgo como príncipe elector.

Brandeburgo se encuentra en el territorio conocido en la antigüedad como Germania Magna, que alcanzaba hasta el Vístula. Se cree que hacia el siglo VII ya se habían asentado pueblos eslavos en la región de Brandeburgo. Los eslavos avanzaron desde el este, posiblemente empujados de sus tierras natales en lo que hoy es Ucrania y quizá Bielorrusia por las invasiones de los hunos y los ávaros. Confiaban sobre todo en el transporte fluvial. Los dos principales grupos eslavos en lo que hoy en día es Brandeburgo fueron los hevelios en el oeste y los esprevanos en el este.

Desde principios del siglo X, Enrique el Pajarero y sus sucesores conquistaron territorios hasta el río Óder. Asentamientos eslavos como Brenna[2]​ (Brandenburg an der Havel), Budusin[3]​ (Bautzen) y Chośebuz[4]​ (Cottbus) pasaron a dominio imperial a través de la instalación de margraves. Su principal función era defender y proteger las marcas orientales. En 948 el emperador Otón I estableció margraves que ejercieron el control imperial sobre los eslavos paganos al oeste del Óder. Otón fundó los obispados de Brandeburgo y Havelberg. La Marca del Norte se creó como un territorio fronterizo en el noreste del Sacro Imperio Romano Germánico. Sin embargo, un gran alzamiento de wendos expulsó a las fuerzas imperiales del territorio que actualmente es Brandeburgo en 983. La región volvió a manos de líderes eslavos.


Palacio de la ciudad de Potsdam, segunda residencia oficial del Kaiser. El edificio fue destruido en el periodo de la RDA.
Victoria de Brandeburgo sobre fuerzas suecas en la batalla de Fehrbellin en 1675
Palacio de Sanssouci en Potsdam, el antiguo palacio de verano de Federico el Grande, hoy un lugar Patrimonio de la Humanidad
Matthias Platzeck, ministro presidente de Brandeburgo entre 2002 y 2013.
Molino en el parque natural Gran Fläming.
Castillo de Eisenhardt en Bad Belzig