Britania (provincia romana)


La provincia romana de Britania (en latín: Britannia) es el nombre que daban los romanos a la provincia que ocupaba el centro y sur de la actual isla de Gran Bretaña. Existió entre los siglos I y V, y abarcaba dos tercios de la isla de Gran Bretaña. Procopio de Cesárea la menciona también como Brita o Bretón. Los nombres serían derivados del pueblo de los britanos. Ya antes las islas se mencionaban como islas Brites formadas por las principales Albión e Hibernia (Irlanda). Britania sería un nombre aplicado a la parte romana en oposición a Caledonia (Escocia), no dominada.

Los nombres Ostrimnides y Casitérides, probablemente de origen fenicio, no se sabe bien a donde pertenecen. Casitérides parece más bien Cornualles que las islas Sorlingas pero otros dicen que fueron las Azores. Para Festo Avieno las Ostrimnides eran las islas británicas mientras que para otros son las islas Sorlingas.

Las primeras noticias históricas de Britania dicen que el rey Divitiaco de los suesiones (una tribu belga) ejercía la soberanía sobre parte de la isla de Gran Bretaña. Más tarde fueron los vénetos (de la región de Vannes) los que pidieron ayuda a Julio César contra los britanos.

Hacia el año 325 a. C. el navegante griego Piteas exploró casi todo el litoral de la isla y escribió una descripción bastante detallada sobre su geografía y habitantes. La isla de Britania había estado habitada por poblaciones diversas hasta que en el siglo IV a. C. llegaron los celtas, los cuales expulsaron a dichas poblaciones hacia las regiones periféricas. Poco se sabe de estos primeros tiempos. Es en el año 43 d. C. cuando Britania entra realmente en la Historia, tras la llegada de los romanos.

Julio César (Iulius Cæsar, en latín) efectuó dos expediciones a la isla en los años 55 a. C. y 54 a. C., venciendo al rey Casivellauno (o Cassivellaunus), pero sin llegar a consolidar la incursión y sin terminar de dominar a los isleños, pues las revueltas en las Galias y las presiones de Pompeyo y Craso le obligaron a regresar al continente. Varias tribus britanas como los trinovantes, liderados por Mandubracio, los icenos (o los cenimagnos), los segoncíacos, los ancalites, los bíbrocos y los casos,[1]se comprometieron a jurar fidelidad y pagar tributo al Imperio. Hacia el año 30 a. C., un antiguo aliado de Roma, Comio, se estableció como rey de los atrebates. Del sucesor de Comio, Tincomaro, quien reinó alrededor de los años 25 - 20, se sabe, por la evidencia numismática, que tenía un trato más cercano a Roma que el que mantuvo su padre. César Augusto preparó la invasión de la isla en tres ocasiones (34 a. C., 27 a. C. y 25 a. C.), posponiéndolo por motivos varios.[2]


Mapa de las calzadas romanas de Britannia de acuerdo con el Itinerario de Antonino y otras fuentes.
Las campañas de Agrícola.
Recreación de Templeborough, castellum romano en Yorkshire construido en piedran en el siglo II con una superficie de 22 ha.
Britania en la Tabula Peutingeriana
Britania en 410: División provincial en vísperas de las invasiones de jutos, anglos y sajones.
Principales asentamientos y calzadas de Britania.
Localización de los muros de Adriano y Antonino.
Principales minas de metales en la Britania Romana