Cámara de Ámbar


La Cámara de Ámbar (en ruso, Янтарная комната [Yantárnaya kómnata], antiguamente Янтарный кабинет [Yantarnyy kabinet], «Oficina de Ámbar»;[2]​ en alemán, Bersteinzimmer) es una cámara dentro del palacio de Catalina de la Villa de los Zares, cerca de San Petersburgo. Está decorada con paneles de ámbar respaldados con pan de oro y espejos. Construida en el siglo XVIII en Prusia, la Cámara de ámbar original fue desmantelada y perdida durante la Segunda Guerra Mundial. Antes de su desaparición, era considerada una «octava maravilla del mundo». Se instaló una reconstrucción en el Palacio de Catalina entre 1979 y 2003.

Originalmente estaba destinada al palacio de Charlottenburg de Berlín en 1701, pero finalmente se dispuso en el palacio de la ciudad de Berlín. Fue diseñada por el escultor barroco alemán Andreas Schlüter y el artesano del ámbar danonoruego Gottfried Wolfram. Ambos trabajaron en la cámara hasta 1707, cuando los maestros del ámbar Gottfried Turau y Ernst Schacht continuaron su labor en Danzig (Gdańsk). Permaneció en Berlín hasta 1716, cuando fue donada por el rey prusiano Federico Guillermo I a su entonces aliado el zar Pedro el Grande del Imperio ruso. La cámara se instaló allí en el palacio de Catalina. Después de una expansión y varias renovaciones, cubría más de 55  y contenía más de seis toneladas de ámbar.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue saqueada por el Grupo de Ejércitos Norte del Tercer Reich y trasladada a Königsberg (actual Kaliningrado) para su reconstrucción y exhibición. Su paradero actual sigue siendo un misterio. En 1979, se emprendieron esfuerzos para reconstruir la Cámara de Ámbar en la Villa de los Zares. En 2003, después de décadas de trabajo de artesanos rusos y donaciones de Alemania, se inauguró la cámara reconstruida en el palacio de Catalina.

La Cámara de Ámbar es una obra de arte de gran valor arquitectónico, con características como enchapado en oro, tallados, paneles de ámbar de 450 kg, pan de oro, gemas y espejos, todos resaltados con candelas.[3][4][5]​ Los elementos arquitectónicos y de diseño adicionales incluyen estatuas de ángeles y niños.[4][5]​ Debido a sus características únicas y belleza singular, la Cámara de Ámbar original a veces era llamaba la «octava maravilla del mundo».[4]​ Las estimaciones modernas del valor de la estancia varían de $142 millones (2007)[6]​ a más de $500 millones (2016).[7]

Su construcción inició en 1701 con el propósito de instalarse en el palacio de Charlottenburg, la residencia de Federico, primer rey en Prusia, a instancias de su segunda esposa, Sofía Carlota.[6][3]​ El concepto y diseño de la sala fue esbozado por el escultor Andreas Schlüter.[6][3]​ Gottfried Wolfram, maestro artesano de la corte danonoruega de Federico IV, se encargó de la fabricación, con la ayuda de los maestros del ámbar Ernst Schacht y Gottfried Turau de Danzig (Gdańsk).[6][3][4]


La Cámara de Ámbar en el Palacio de Catalina. Placa autocroma de 1917, una de las pocas fotos a color que existen.[1]
Reconstrucción actual de la Cámara de Ámbar en 2003.
Detalle de la esquina de la versión reconstruida.
Vladímir Putin y Gerhard Schröder en la reinauguración de la Cámara de Ámbar en 2003.