Calzado deportivo


El calzado deportivo o zapatillas de deporte es un tipo de calzado que se utiliza para realizar distintos tipos de deporte. Generalmente posee un cuerpo fabricado en piel, lona y/o materiales sintéticos, y una suela de gamo que ofrece una mayor adherencia, así como flexibilidad.

El calzado deportivo recibe diversas denominaciones de acuerdo al país, entre ellas: tenis, zapatillas, zapatos deportivos, zapatillas de deporte, botines, bambas, deportivos o deportivas, zapatos de gamo, playeros o playeras.

En el año 8000 a. C. los zapatos eran hechos solo de madera, ya en el 3000 a. C. se fabricaban de cuero. En el 300 a. C., griegos y romanos empezaron a utilizar distintos modelos de calzado, pero solo para uso diario: con cuero y suela de madera. En 1852 se crearon las primeras zapatillas, también de cuero, para correr: tenían clavos en sus suelas llamados spikes (zapatillas con clavos),[1]​ que ofrecía un mayor agarre. En 1916 surgieron los famosos Keds, término que alude al hecho de que este tipo de calzado permite al usuario caminar sin hacer ruido,[2]​ fabricados con suela de goma y tela. En 1917 se crearon las primeras zapatillas Converse All Star compuestas de goma y de tejido, con el tiempo este calzado proporcionó mayor flexibilidad y mejor apoyo, además se incorporó un parche para proteger el tobillo.[3]


Pie de gato