Carora


Carora, es una ciudad de Venezuela y la capital del municipio Autónomo Torres, el más grande del estado Lara, siendo a su vez la segunda ciudad de la entidad federal por población después de Barquisimeto.

Es el principal centro vitivinícola, agrícola, ganadero, artístico, cultural y musical de la nación. Está ubicada en el borde sur-oriental de la Cuenca de Carora, entre la Depresión de Carora, sobre El Valle de Las Auyamas, a orillas del Río Morere y al noroeste en la Región Centroccidental del país.

El casco colonial de la ciudad destaca por su extensión y belleza y fue proclamado Monumento Nacional de Venezuela en 1977, siendo uno de los lugares más visitados y turísticos. En la Zona Colonial se pueden apreciar calles empedradas y antiguas casonas bien cuidadas en una extensión aproximada de ocho hectáreas en la que se encuentran La Iglesia El Calvario, La Catedral de Carora, El Balcón de Los Álvarez y La Iglesia San Dionisio.

Actualmente la ciudad de Carora trata de recuperar la parroquia Heriberto Arroyo integrante actualmente de la gobernación del Estado Trujillo y varios territorios limítrofes con el Estado Zulia que pertenecieron al antiguo departamento de Carora, hoy renombrado como Municipio Autónomo Torres. Existe un movimiento caroreño para conseguir formar un estado más de Venezuela, que llevaría por nombre Estado Carora. Los caroreños han comenzado una campaña en pro a su gentilicio, cultura y tradición, basada en el caroreñismo o carorianismo, para recuperar y fijar la identidad caroreña dentro del país.

Según Pedro Manuel Arcaya, conocedor del pasado prehispánico de los aborígenes del occidente del país en su libro Obra inédita y dispersa, «Carora es karira o kurura (‘cigarra’ en guajiro)». Es decir, la típica y autóctona chicharra, la cual produce un sonido estridente y monótono hasta que se seca de emitir su ruido, produciéndole la muerte.

Los viejos cronistas e historiadores caroreños nombran a los indios, primigenios habitantes de este suelo como los Caroras, de modo que en las viejas crónicas este nombre identificaba a esta raza indómita, pobladora del valle de Bariquigua.