Caso Dreyfus


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Alfred Dreyfus · Mathieu Dreyfus ·
Ferdinand Esterhazy ·
Hubert-Joseph Henry ·
Bernard Lazare ·
Auguste Mercier ·
Georges Picquart ·
Joseph Reinach ·
Auguste Scheurer-Kestner ·
Émile Zola

El caso Dreyfus tuvo como origen una sentencia judicial de neto corte antisemita,[1][2]​ sobre un trasfondo de espionaje y antisemitismo,[3]​ en el que la víctima fue el capitán Alfred Dreyfus (1859-1935), de origen judío-alsaciano,[4]​ y que durante doce años, de 1894 a 1906, conmocionó a la sociedad francesa de la época,[5]​ marcando un hito en la historia del antisemitismo.

La revelación del escándalo en J’accuse…! (Yo acuso), un artículo de Émile Zola de 1898, provocó una sucesión de crisis políticas y sociales inéditas en Francia que, en el momento de su apogeo en 1899, revelaron las fracturas pronunciadas que subyacían en la Tercera República Francesa. Dividió profunda y duraderamente a los franceses en dos campos opuestos, los dreyfusards (partidarios de Dreyfus) y los antidreyfusards (opositores a Dreyfus). Reveló también la existencia en la sociedad francesa de un núcleo de violento nacionalismo y antisemitismo difundido por una prensa sumamente influyente —entre la que destacaba el periódico antisemita La Libre Parole de Édouard Drumont, que tiraba 200.000 ejemplares al día—.[6]​ El caso se convirtió en símbolo moderno y universal de la iniquidad en nombre de la razón de Estado.[7]

A finales de 1894, el capitán del Ejército Francés Alfred Dreyfus, un ingeniero politécnico de origen judío-alsaciano, fue acusado de haber entregado a los alemanes documentos secretos. Enjuiciado por un tribunal militar, fue condenado a prisión perpetua y desterrado en la Colonia penal de la Isla del Diablo situada a 11 km de la costa de la Guayana Francesa (Sudamérica), por el delito de alta traición. En ese momento tanto la opinión pública como la clase política francesas adoptaron una posición abiertamente en contra de Dreyfus.

Convencida de la arbitrariedad de la condena, la familia del capitán, con su hermano Mathieu al frente, intentó probar su inocencia y para ello recurrieron a los servicios del periodista Bernard Lazare. Simultáneamente, el coronel Georges Picquart, jefe del servicio de contraespionaje, comprobó, en marzo de 1896, que el verdadero traidor había sido el mayor Ferdinand Walsin Esterhazy. El Estado Mayor se negó, sin embargo, a reconsiderar su decisión y sacó a Picquart de Francia destinándolo al norte de África.


El General Raoul Le Mouton de Boisdeffre, artífice de la alianza militar con Rusia.
Fotografía de bordereau con fecha del 13 de octubre de 1894. El original desapareció en 1940.
El General Auguste Mercier, Ministro de Guerra en 1894.
Alphonse Bertillon no era experto en grafología pero inventó la teoría de autoforgerie o disfraz de la propia escritura.
El Comandante du Paty de Clam, encargado de la investigación, procedió al arresto del capitán Dreyfus.
El Petit Journal del 23 de diciembre de 1894.
Óleo del natural, por Roberto Domingo, del abogado defensor de Alfred Dreyfus, Maître Demange, durante el juicio de 1894
Max von Schwarzkoppen siempre afirmó que nunca había conocido a Dreyfus.
Portada de Le Petit Journal donde informa del encarcelamiento de Dreyfus.
Casa de Dreyfus en la isla del Diablo (Guayana Francesa) lugar a donde fue expulsado. El sitio se conserva hasta la actualidad.
El teniente coronel Georges Picquart en su misión en África.
Émile Zola en 1898.
El retrato de Georges Clemenceau por el pintor Édouard Manet.
Disturbios antisemitas en un grabado de la Petit Parisien.
Portada del periódico L'Aurore del 13 de enero de 1898, con la carta J’accuse…!, escrita por Émile Zola
El ultraje de Zola, tela al óleo de Henry de Groux, 1898
Fotografía del «Falso Henry». El encabezado (mi querido amigo) y la firma (Alexandrine) son de Panizzardi (cuadrícula). El resto es de la mano de Henry.
Retrato de Godefroy Cavaignac, Ministro de Guerra
Caricatura de una familia francesa en una cena, que ilustra las divisiones de la sociedad francesa en el Caso Dreyfus. En el panel superior, el anfitrión dice: «Por encima de todo, no debemos hablar del Caso Dreyfus!». El panel inferior muestra la cena en gran desorden: «Ellos han hablado de él», por el caricaturista Caran d'Ache, Le Figaro, 14 de febrero de 1898.
Los magistrados de la Cámara Criminal en Le Petit Journal
La defensa de Dreyfus en Rennes: Edgar Demange y Fernand Labori
Dreyfus como prisionero en Guayana Francesa en 1898, un año antes de su traslado de nuevo a la Francia metropolitana.
Puerto Haliguen en Quiberon donde Dreyfus desembarcó en junio de 1899
El juicio de Alfred Dreyfus en el Consejo de Guerra en Rennes
Nueva condena para Alfred Dreyfus
El coronel Jouaust, presidente del Consejo de Guerra, lee el veredicto de condena, en primera plana del semanario Le monde illustré.
Las exequias de Zola, donde Anatole France realiza su discurso en homenaje a su amigo.
Manuel Baudoin, procurador del Tribunal Supremo durante la rehabilitación del capitán Dreyfus
A la derecha, Alfred Dreyfus rehabilitado. En el centro, el capitán Targe, investigador y descubridor de numerosos fraudes
Alfred Dreyfus en los años 1930.
Primer folleto de Bernard Lazare, Un error judicial, publicado en 1896, en Bruselas.