Cenáculo


El Cenáculo es el lugar de Jerusalén donde, según el Nuevo Testamento, Jesús celebró con los apóstoles la Última Cena de su vida, antes de morir en la cruz, y lugar donde se produjo la venida del Espíritu Santo en Pentecostés.[1]​ También es conocido como aposento alto.[2]

Las casas de los antiguos romanos no tenían primitivamente más que un piso y en esta habitación de arriba era donde ordinariamente se cenaba o se comía en común, por extensión, se llamó «cænacula» a todas las piezas del piso superior. Varrón lo define así: «Ubi cubabant Cubiculum; ubi cænabant Cænaculum vocitabant. Postquam in superiore parte cænitare cæperunt, superioris domus universa Cænacula dicta».[3]

En los cœnacula habitó luego por lo común la gente pobre, «In superiore qui habito Cænaculo» (en la buhardilla que habito), como Plauto puso en boca de un cómico para dar una idea de su pobreza. En Roma, «cænaculariam exercere», según puede leerse en el Lexicon juridicum de Kahl, era asimismo «Cænaculariam Exercere is dicitut, qui domos totas conductas per singula Cænacula inquilinis locat, quæstum inde faciens».[3]

Extendida o trasladada de este modo la significación de «cænaculum», fue necesario crear otra voz que determinase con más precisión la idea de cenadero, y se formó cænatio. Cœnatio, pues y no ya «cænaculum», se dijo propiamente por cenadero o comedor, desde fines de la época de Augusto, según se notan en los dos Plinios, Séneca, Columela, Suetonio, Juvenal y Marcial. La cosa significada primitivamente por «cænaculum» había mudado de destino, pasó a tener otros usos pero el nombre había quedado: necesario era por consiguiente formar otra voz y así se hizo.[3]

En Lucas 22:11 se le llama en griego katalyma. En la traducción de la Biblia al latín de san Jerónimo (la Vulgata) se llama diversorium. También en Lucas 2:7 se usa el término griego katalyma (en la Vulgata diversorio), cuando María y José están en Belén y se les dice que no hay lugar para ellos en esa sala.[4]

En Lucas 22:12 y en Marcos 14:15 se le llama en griego anagaion (de ana, sobre, y gaion, tierra). En la Vulgata se le llama coenaculum.[4]


Cenáculo de Jerusalén.