Civilización cicládica


La civilización cicládica (también conocida como cultura cicládica o periodo cicládico) es una cultura arqueológica de la Edad de Cobre y de Bronce de las islas Cícladas, en el mar Egeo, que abarca aproximadamente el periodo del 3300 a. C. al 2100 a. C.

La cicládica forma parte de la civilización egea o, en plural, civilizaciones egeas, que son denominaciones historiográficas para la designación de un grupo de civilizaciones prehelénicas (es decir, anteriores a la civilización griega) que se desarrollaron en la protohistoria en torno al mar Egeo. Además de la cicládica, pertenecen a este grupo las civilizaciones minoica (isla de Creta) y la micénica (Grecia continental europea —particularmente el Peloponeso—). También se ha especulado de una cuarta civilización, la luvita.[1]

Esta civilización es conocida por los ídolos o estatuillas de mármol, la mayoría femeninos. Muchas de estas figurillas han sido halladas en las excavaciones oficiales pero, sobre todo en los inicios del siglo XX, bastantes de ellas fueron saqueadas en excavaciones ilegales para satisfacer al creciente mercado de antigüedades cicládicas.

En mitad del Egeo, entre las Espóradas y Creta, entre la península helénica y Anatolia, se halla el archipiélago de las Cícladas. Estas islas deben el nombre a su disposición aproximadamente circular (kyklos en griego significa círculo) en torno a Delos, la isla sagrada que vio nacer a Apolo. Algunas de las más destacadas son Naxos, Siros, Miconos, Paros, Milo, Sifnos, Amorgós, Tinos, Serifos y Santorini.

Entre las circunstancias geográficas favorables para que aquí surgiera una notable civilización en la Edad del Bronce Antigua puede citarse su posición como una especie de puente en el Mediterráneo oriental, la riqueza del subsuelo y la relativa suavidad de su clima.

Las raíces de la civilización cicládica se hunden en tiempos remotos. Quizá en el 7000 a. C. Prueba de ello es la difusión de la obsidiana de Milo. De esta isla provienen numerosos objetos cortantes de obsidiana encontrados en diferentes asentamientos prehistóricos del Mediterráneo oriental, especialmente en la costa turca y en Tesalia (Grecia), aunque esto solo demuestra una frecuentación de la zona, que no supone necesariamente la existencia en ella de una base establecida de civilización. De hecho, los primeros indicios de comunidades organizadas en las Cícladas no van más allá del 5000 a. C. Y todavía en el Neolítico final, es decir, en la segunda mitad del cuarto milenio a. C., el grado de desarrollo de estas comunidades cicládicas parece limitado, sobre todo si lo comparamos con el de los centros del Oriente más inmediato: Anatolia, Siria, Canaán. Se trataría, según los datos que tenemos, de pequeñas aldeas de pescadores o de agricultores muy pobres.


Algunos de los principales yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce Antigua en las Cícladas.
Piedras de obsidiana encontradas en Salíagos, del periodo neolítico (hacia 4000-3000 a. C.) Se exponen en el Museo Arqueológico de Paros.
Figurilla de mujer embarazada (tercer milenio a. C.)
Una de las características sartenes cicládicas expuesta en el Museo Arqueológico de Siros (2700-2300 a. C.)
Ídolo cicládico conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.
Grupo de tres figuras cicládicas.
Reconstrucción de una tumba de cista.
Kernos cicládico expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.