Ciencias de la comunicación


Las ciencias de la comunicación (comunicación social, comunicología o simplemente comunicación) analizan, estudian y discuten los fenómenos relacionados con la información y el efecto de la acción de la comunicación humana,[1]​ así como también se encargan de observar y examinar los medios de difusión masivos, las industrias culturales, el consumo y el conjunto semiótico que estos construyen. Se trata de un campo de estudios interdisciplinario cuyos conceptos teóricos son compartidos e intervenidos con frecuencia. Es abordado por disciplinas como la semiótica, la psicología, la ciencia política, la sociolingüística, la antropología, la informática, la cibernética, la sociología; y elabora herramientas analíticas y métodos de estudio propios.[2]

La comunicación abarca un amplio abanico de especialidades laborales, como las relaciones públicas, la publicidad, el diseño gráfico, las redes sociales, la fotografía, la comunicación audiovisual, la comunicación institucional, la comunicación política, el periodismo, el cine, los videojuegos, las telecomunicaciones, entre otras.

Gran parte de los estudios y análisis desarrollados en materia de comunicación provienen de distintas escuelas de pensamiento e investigación, entre las que se destacan la Escuela de Palo Alto de Estados Unidos, la escuela de Fráncfort de Alemania, la Mass Communication Research estadounidense (fundada con base en la entonces fuerte corriente del conductismo); la New York Academy of Sciences y de campos de investigación tales como el de los estudios culturales, que concentra numerosas observaciones relacionadas con la economía política, la historia, la teoría literaria (entre otras) y que a su vez se examinan conforme a las prácticas culturales que se realizan en contexto del poder político, de las ideologías, de la nacionalidad, del sentido, de la etnia, etcétera.

En la antigüedad, la retórica tuvo un enorme prestigio como disciplina, y fue vista como un modelo en el cual una sola persona podía convencer a todo un público. Si bien los clásicos griegos como Aristóteles, Gorgias y Sócrates, hablaron de la persuasión como un modo para llevar a cabo el proceso de la comunicación, a la fecha sus planteamientos han quedado distanciados del punto de vista contemporáneo de una sociedad compleja:[3]​ su análisis concentraba la mayor atención únicamente en el nivel lógico-semántico de la comunicación humanar y tuvo mucho menos interés por el público, y no se interesó en la retroalimentación que en algún momento podría darse. La retórica fue elaborada hace ya más de 2300 años y su trabajo, basado en la observación empírica, constituyó el cimiento de la gran infraestructura de la comunicación.


En organizaciones corporativas e institucionales la comunicación constituye un soporte fundamental para el desarrollo, el desenvolvimiento y la visibilidad de las mismas.
Comunicación audiovisual
Max Horkheimer (en primer plano a la izquierda), Theodor Adorno (en primer plano a la derecha) y Jürgen Habermas (en el trasfondo, a la derecha), Heidelberg (1964) de la Escuela de Fráncfort.
El científico e investigador Jesús Martín Barbero brindó numerosos aportes al campo de las ciencias de la comunicación, entre los que se destacan el estudio de la semiología desde la globalización; y la industria cultural y las mediaciones constituidas con los públicos y sus consumos.
Mario Riorda, asesor y consultor comunicacional político, orientando estrategias electorales, de comunicación gubernamental y comunicación de crisis para gobiernos y partidos políticos en Argentina y en otros países de América Latina.
Periodistas trabajando en la década de 1940.