Cilindro


En geometría, un cilindro es una superficie de las denominadas cuádricas formada por el desplazamiento paralelo de una recta llamada generatriz, a lo largo de una curva plana, denominada directriz.[1]

Si la directriz es un círculo y la generatriz es perpendicular a él, entonces la superficie obtenida, llamada cilindro circular recto, será de revolución y tendrá por lo tanto todos sus puntos situados a una distancia fija de una línea recta, el eje del cilindro. El sólido encerrado por esta superficie y por dos planos perpendiculares al eje también es llamado cilindro. Este sólido es utilizado como una superficie Gausiana.

En geometría diferencial, un cilindro se define de forma general como cualquier superficie reglada generada por una familia uniparamétrica de líneas paralelas.

Es importante destacar que el volumen del cilindro rectangular y el del oblicuo (ambos con bases circulares) coinciden, mientras que las áreas difieren.[2][3]

La superficie cilíndrica está conformada por rectas paralelas, denominadas generatrices, las cuales contienen los puntos de una curva plana, denominada directriz del cilindro. La superficie lateral cilíndrica se obtiene mediante el giro de una recta alrededor de un eje. Las superficies cilíndricas pueden ser:

La superficie de un cilindro circular recto de radio es la suma del área de las bases y del área de la superficie lateral. Si las bases son circulares, su área es


Un cilindro circular recto
Modelo 3D de un cilindro
Cilindro recto y cilindro oblicuo circular de altura h.
El cilindro recto es una superficie (o sólido) de revolución, mientras que el oblicuo no lo es.