Ciudadano


Un ciudadano o ciudadana es un concepto jurídico, filosófico y político que ha sido usado desde tiempos antiguos y a lo largo de la historia, aunque no siempre de la misma manera pero en general designa a una persona física que es parte de una sociedad o entidad territorial.[1]​ El Diccionario de la Lengua Española lo define como «una persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a su vez a sus leyes».[2]​ Se le llama ciudadanía tanto al conjunto de ciudadanos como o a la condición de ser ciudadano.

Según Aristóteles:

Además, según Aristóteles, la mujer tampoco era un ciudadano propiamente dicho, ni durante la niñez ni en la edad adulta, ni soltera ni casada. La encyclopedie[3]​ define ciudadano como:

No son ciudadanos quienes residen temporalmente en una similar sociedad y cuando terminan su asunto se alejan, ni quienes han sido desposeídos o cesados. También se indica que los menores y los sirvientes no son ciudadanos propiamente dichos, sino que lo son en cuanto pasan a ser miembros de la familia de un ciudadano.

En la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), se liga el concepto de derechos con ciudadanía y se afirma que los derechos del hombre son «naturales, inalienables y sagrados», y que todos los hombres «nacen libres e iguales».[4]

El Diccionario de Julio Casares define el término como «El que está en posesión de los derechos de la ciudadanía».[5]​|| También define el adjetivo ciudadano como «natural o vecino de una ciudad, o perteneciente a una ciudad».


Busto de Aristóteles
Planisferio con los países donde la ciudadanía doble o múltiple se permite sin limitaciones (verde), y los países en los que no o sólo parcialmente (rojo)