Colectivismo


El colectivismo es un punto de vista cultural o una doctrina política y social  que esta caracterizado en enfatizar en la cohesión entre individuos, poniendo primero al grupo antes del individuo. Personas o sectores que se vuelven devotos a la perspectiva mundial del colectivismo suelen encontrar valores comunes y metas particularmente destacadas[1]​, demostrando una orientación mayor hacia los endogrupos en vez de los exogrupos[2]​.  El término “endogrupo” está pensando en ser definido para ser más difundido por individuos colectivistas para incluir unidades societales desde la familia nuclear hasta un grupo religioso, ético o racial[3][4]​. En la sociedad colectivista, los individuos reconocen sus objetivos personales como subordinados a las metas que atribuyen al cuerpo colectivo con los que se identifican más[5]​. En adición el colectivismo atribuye al cuerpo colectivo con una habilidad super consciente para proveer un sentido de seguridad a los individuos. Mientras tanto, el individualista reconoce la habilidad de cualquier cuerpo colectivo para proveer seguridad como dependiente al sacrificio del individuo, acciones que serían solamente motivadas por el fomento de sus propias metas personales. Ellos se dan cuenta de que la paz, seguridad y fuertes relaciones empiezan con una decisión consciente que solamente existe en el nivel individual. Los colectivistas están unidos por ser pocos dispuestos a arriesgar a tomar acción como un individuo, dejándolos a la voluntad de sus circunstancias[6]​. Igualmente se enfoca en la propiedad comunal de los bienes y medios de producción.

A través de la sociedad, ha habido muchas contribuciones que han apoyado a las ideas del colectivismo. La idea fue generada a través del comunitarismo de pequeños pueblos y grupos religiosos. En turno, estos desarrollos colectivistas han dirigidos a diferentes creencias e ideologías que han creado al término de colectivismo. Otra contribución a esta perspectiva ocurrió en el siglo XIX, donde el colectivismo fue defendido por el anarquismo, sin embargo, algunos reformistas, como los regeneracionistas españoles, lo propusieron como solución a los problemas agrarios.​ Tal es el caso de Joaquín Costa, autor de Colectivismo agrario en España.

El sociólogo Ferdinand Tönnies describieron un modelo temprano del colectivismo e individualismo usando los términos Gemeinschaft (comunidad) and Gesellschaft (sociedad)[7]​. Las relaciones Gemeinschaft, donde el comunitarismo tiene prioridad, estuvieron pensados a ser caracterizadas por villas rurales pequeñas. El antropólogo Redfield (1941) reforzo esta noción en sus trabajos donde contrastaba la sociedad popular (o de pueblo) con la urbana[8]​.