Coltán


El coltán[1][2]​ es un mineral compuesto, principalmente, por los minerales columbita y tantalita. El coltán no es una denominación científica que se corresponda con un elemento químico en concreto. La denominación corresponde a la contracción del nombre de dos minerales bien conocidos, la columbita (COL), óxido de niobio con hierro y manganeso (Fe, Mn)Nb2O6, y la tantalita (TAN), óxido de Tantalio con hierro y manganeso (Fe, Mn)Ta2O6. El coltán es una solución sólida entre ambos minerales. Es decir, ambos minerales se combinan en proporciones no definidas.[3][4][5]​ El coltán es relativamente escaso en la naturaleza y es un claro ejemplo de materiales que han pasado de ser considerados simples curiosidades mineralógicas a estratégicos para el avance tecnológico, debido a sus aplicaciones. El interés de la explotación del coltán se basa fundamentalmente en poder extraer tantalio; por lo tanto, el valor del coltán dependerá del porcentaje de tantalita −normalmente entre un 20 % y un 40 %− y el porcentaje de óxido de tantalio contenido en la tantalita, que puede estar alrededor del 10 % y el 60 %.[6]

Por lo que respecta a las principales reservas, hay dos posiciones totalmente contrarias acerca de dónde se sitúan las mayores reservas de coltán en el mundo. La posición más difundida[6][7][8][9]​ es que la mayor reserva se encuentra en África, concretamente al este de la República Democrática del Congo (RDC), en la que se encuentran el 80 % de las reservas mundiales de coltán. Por otra parte, según un estudio del Tantalum-Niobium International Study Center, las reservas mundiales en la RDC serían apenas de alrededor del 9 %[10]​ y no del 80 %. Donde sí coinciden todos es que Australia, Brasil, Canadá, China y algunos países africanos como la propia RDC, Ruanda, Burundi y Etiopía son los mayores productores de coltán, en especial los primeros. Paradójicamente, Ruanda es uno de los principales productores a pesar de no tener reservas de coltán. Rusia también es rico en este recurso, aunque sus depósitos no han sido explotados todavía.

La extracción de coltán es motivo de conflictos geopolíticos, sobre todo en el Congo, donde se mezclan los intereses del Estado y de los países fronterizos, de las guerrillas que operan en la región, de las multinacionales occidentales y de los contrabandistas. Según informes de agencias internacionales de prensa y Naciones Unidas, la exportación de coltán ha ayudado a financiar a varios bandos de la Segunda Guerra del Congo,[11]​ un conflicto que ha resultado con un balance aproximado de más de 6 millones de muertos.[12]Uganda está actualmente exportando coltán robado del Congo a Occidente, principalmente a los Estados Unidos, en donde se utiliza casi exclusivamente en la fabricación de condensadores electrolíticos de tantalio.


Una pieza de columbita-tantalita (coltán), tamaño 6,0 x 2,5 x 2,1 cm.
Soldados congoleños en el año 2001, durante la Segunda Guerra del Congo, conflicto cuyo detonante (entre otros) fue la explotación y control de los yacimientos de coltán existentes en la República Democrática del Congo.