Combustible fósil


Un combustible fósil es aquel que procede de la biomasa producida en eras pasadas, que ha sufrido enterramiento y tras él, procesos de transformación, por aumento de presión y temperatura, hasta la formación de sustancias de gran contenido energético, como el carbón, el petróleo, o el gas natural. Al no ser energía renovable, no se considera como energía de la biomasa, aunque su origen sea orgánico o de biomasa.[1]

La mayor parte de la energía empleada hasta ahora en el mundo proviene de los combustibles fósiles[2]​. Estos se utilizan para prácticamente todas las actividades de la sociedad: transporte, generación de electricidad, climatización de ambientes, agricultura, cocinar, etc.

Las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los combustibles fósiles son la principal causa del calentamiento global.[3][4]

La Energy Information Administration estimó en 2006 que las principales fuentes primarias de energía en el mundo eran: el petróleo en un 35,9%, el carbón en un 27,4% y el gas natural en un 22,8%. Por lo tanto, con un 86%, los combustibles fósiles son la fuente de energía principal al mundo. Se pueden usar directamente o bien en centrales térmicas, para obtener electricidad. Algunos combustibles no fósiles utilizados en el mundo como energías primarias en 2006 son la energía hidroeléctrica (6,3%), considerada energía renovable, la energía nuclear (5,9%) y en menor grado las energías solar, eólica, geotérmica, etc. que solo suman un 1,0% de la producción mundial total.[5]

La tendencia actual parece de usarlas cada vez más, al menos mientras sea posible. Por ejemplo, en los diez años comprendidos entre 1996 y 2006 la producción mundial de combustibles fósiles aumentó una media del 26%, más que la nuclear (16%) y la hidroeléctrica (20%).[5]

Los combustibles fósiles se formaron por la descomposición anaeróbica de los restos de organismos que se depositaron al fondo del mar o de un lago en grandes cantidades bajo condiciones anóxicas, hace millones de años. Con el paso del tiempo, esta materia orgánica, mezclada con barro, se enterró bajo capas pesantes de sedimentos. Estas capas provocaron niveles altos de presión (unos cien millones de pascales) y temperatura (de centenares de grados Celsius)[6]​ e hicieron que la materia orgánica se alterara químicamente: primero a un material ceroso llamado queroseno, cuando la temperatura era de unos 50 °C; después, a unos 100 °C, en petróleo; y finalmente, con 120 °C - 150 °C, se formó el gas natural.[7]


El eje horizontal corresponde a los años. Arriba se muestra la evolución de la cantidad de CO2 en el aire, la curva se asemeja a la azul de debajo, que indica la cantidad de combustibles fósiles quemados
Carbón antracita
Fuentes de energía primaria en el mundo en 2006
Botella de petróleo
El carbón se utiliza como combustible en las centrales termoeléctricas
Los combustibles fósiles producen una buena parte de la electricidad que usamos para iluminación, climatización, refrigeración de alimentos y de computadoras, para aparatos eléctricos y electrónicos, etc.
Los combustibles fósiles se utilizan en el cultivo y transporte de muchos alimentos.
Los combustibles fósiles son los principales causantes de la niebla fotoquímica
Los países sin gas natural, en gris, son económicamente dependientes de los productores, en verde.
La sostenibilidad no hace referencia únicamente al medio ambiente, sino que da igual importancia al bienestar social y a la economía. Por lo tanto, un problema de sostenibilidad lo es también económico.
Los diez países con más reservas de petróleo
La Asociación por el Estudio del Pico del Petróleo y del Gas estimaba en 2004 que a partir de 2010 la producción mundial de petróleo iría disminuyendo