Compañía Guipuzcoana


La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas[1]​ fue una sociedad mercantil legalmente constituida el 25 de septiembre de 1728,[2]​ en virtud de una Real cédula del rey Felipe V [2]​ concedida a comerciantes vascos, principalmente de la provincia de Guipúzcoa, que operó en Venezuela[3]​ desde 1730 hasta 1785, teniendo gran influencia en el desarrollo económico, cultural, científico, social y político de la Capitanía General de Venezuela.

El contrato contemplaba que la empresa fuese la única autorizada tanto para la importación como la comercialización de toda clase de mercancías europeas en la Provincia de Venezuela, así como para la fijación de precios y compra de los bienes producidos en Venezuela y su comercialización en España. Luego de abastecida la Provincia de Venezuela, la compañía podía comerciar con las provincias de Cumaná, Margarita y Trinidad. Estaba facultada para llegar indistintamente a los puertos de La Guaira o Puerto Cabello, pero en España debía partir de San Sebastián (capital de Guipúzcoa) y de regreso atracar en Cádiz.

Esta compañía comercial es la mejor expresión de una sociedad privilegiada por acciones del Siglo XVIII hispánico. En primer lugar, fue la compañía mercantil por acciones de más larga duración en dicho siglo. En segundo término, fue la que se constituyó con el capital más elevado de la época. Por último fue, dentro de las compañías mercantiles privilegiadas, la que tuvo mayor giro (con un volumen movilizado de 150.000 toneladas), muy por encima de otras coetáneas, como la Compañía de Comercio de Barcelona (que apenas superó las 6000 toneladas).[4]

La antigua sede de la Compañía en Venezuela, un edificio con techo a dos aguas con un pequeño patio interno, típico ejemplo arquitectónico del País Vasco, es en la actualidad un museo. Se encuentra en el puerto venezolano de La Guaira, cercano a Caracas.

Desde 1503, bajo la dinastía de los Austrias, el comercio con América se realizaba desde el puerto de Sevilla (y tras 1717, desde Cádiz) en condiciones de monopolio que impedían a otras ciudades comerciar con las Américas, o las Indias, como entonces se las llamaba.

A comienzos del siglo XVIII, existieron algunas compañías que intervinieron en el comercio de las provincias españolas de ultramar, como fue el caso de la Real Compañía de Guinea, empresa comercial de origen francés que vendía esclavos; y la Compañía del Mar del Sur inglesa, que igualmente debía encargarse del abastecimiento de esclavos.


Edificio sede de la Real Compañía Guipuzcoana en La Guaira, estado La Guaira, Venezuela.
Acción de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas, San Sebastián, 10 de diciembre de 1729.
Theobroma cacao, planta cuyo comercio monopolizó la Compañía Guipuzcoana.
Sede de la Compañía en Cagua, estado Aragua, Venezuela.
Tabaco (Nicotiana tabacum), planta cuyo comercio también monopolizó la Compañía Guipuzcoana.
Virreinato de Nueva Granada, llamado también de Santafé, (en rosa) y provincia de Venezuela (en amarillo) en 1742, que se convertirá en Capitanía General de Venezuela en 1777.
Carlos III firma el Decreto de libre comercio con América en 1778, por Pedro Pablo Montaña (siglo XVIII).
Placencia, una localidad clave en la fabricación de armas para la compañía en Guipúzcoa.
Palacio de Insausti de Azcoitia sede principal de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País.