Comportamiento social


Comportamiento social o conducta social, en biología, psicología, sociología, es el comportamiento o conducta dirigida hacia la sociedad o que tiene lugar entre miembros de la misma especie (relaciones intraespecíficas). Los comportamientos o conductas que se establecen como relaciones interespecíficas (como la depredación, el parasitismo o la simbiosis) involucran a miembros de diferentes especies y por lo tanto no se consideran sociales. Mientras muchos comportamientos sociales intraespecíficos son parte de una comunicación (comunicación animal) pues provocan una respuesta, o cambio de comportamiento del receptor, sin actuar directamente sobre él; la comunicación entre miembros de diferentes especies no se considera comportamiento social. La forma más original del comportamiento social humano es el lenguaje humano.

En sociología, «comportamiento» (behavior, en idioma inglés) significa actividad similar a la animal, desprovista de significado social o contexto social; en contraste con «comportamiento social» (social behavior), que tiene ambos. En una jerarquía sociológica, el comportamiento social es seguido por la acción social, que se dirige a otras personas y se diseña para inducir una respuesta. Más arriba de esta escala ascendente está la interlina granada

El hombre no es nadie medio de dos realidades distintas que se interrelacionan: su medio material y su medio social. Por esta razón, a través de los siglos, pensadores filósofos y científicos han desarrollado distintas disciplinas del conocimiento para explicar su relación con la naturaleza y su papel dentro de la sociedad. El ser humano al vivir en la sociedad se ve en la necesidad de organizarse en todos los sentidos, creando estructuras sociales diversas y dinámicas, entidades estas como la forma propia que observa cada cultura para organizar su convivencia: familiar, trabajo, educación, gobierno, ciudad, etc. El ser humano es social por naturaleza, por lo que vive en grupo con otros individuos, con la intención de protegerse, ayudarse y cooperar en la realización de propósitos comunes; creando al mismo tiempo las condiciones dignas para el crecimiento y desarrollo de su comunidad, así como la realización personal de todos y cada uno de quienes componen dicho grupo. Desde que somos pequeños aprendemos a comportarnos dentro de la sociedad y a identificar las normas y convenciones que debemos seguir para ser considerados miembros de ella. La sociedad es el entorno propio de la persona. Solo en ella puede desarrollarse y vivir plenamente, gozando de sus ventajas, como son la compañía, la educación, la diversión, la seguridad, el trabajo colectivo, la protección y la creación de instituciones.

Aristóteles escribió en su libro Política que el ser humano era un animal social. Para el filósofo griego la persona no se podía dividir por una parte en individuo y por otra en ciudadano, sino que es en la sociedad donde el ser humano se hace un ser moral en lo individual y en lo público.