Compositor


Un compositor es aquella persona «que hace composiciones musicales».[1]​ Es quien sabe escribir composiciones musicales según las normas artísticas, donde básicamente organiza una serie de sonidos teniendo como base los parámetros de la teoría. Existen el compositor dramático, que compone óperas, y el compositor sinfónico, que compone música sinfónica.[2]

El compositor es aquel que inventa música trabajando los sonidos de forma imaginativa con el fin de poder crear su propia música, es quien tiene la capacidad de hablar a través de los sonidos. El hablar podría decirse que es el equivalente a improvisar en música y escribir sería el equivalente a componer. El compositor es quien construye la música. Elabora un producto musical que luego puede ser interpretado en distintas ocasiones también por otras personas y permite ser fijado en un soporte, por ejemplo, grabado.[3]

Esto se debe a que la música es una forma artística efímera que necesita ser fijada de alguna manera.[4]

Por eso el compositor, aunque normalmente usa la improvisación, la mayoría de las veces deja un registro escrito de sus composiciones.

El compositor no es solo un artista, es también un artesano y un inventor. Aunque la historia de la música nos muestra algunos genios, la idea de que los compositores son tocados por la varita mágica de la inspiración es un mito.

El compositor, cuya materia prima son los sonidos y es quien decide qué instrumentos utilizar, debe aprender primero las técnicas de la composición y luego trabajar duramente en su oficio, practicar, equivocarse y borrar, probar nuevas experiencias y así va aprendiendo por ensayo y error de sus propias experiencias. La improvisación y la escucha son importantes, el compositor va escuchando lo que crea y entonces decide continuar o modificarlo.[5]