Conciencia (psicología)


La conciencia es la cualidad o el estado de conocimiento de objetos externos o de algo interno a uno mismo. En un sentido más básico es la experimentación bruta de cualquier sensación o quale, incluso en ausencia de significado o conceptualización sobre la relación entre el sujeto y las cosas. Puede ser definida como «subjetividad», «punto de vista en primera persona», «capacidad para sentir», «cómo se siente ser algo» o «lo que produce significado». Se ha dicho que la conciencia es constitutiva de todo estado mental, a diferencia de la intencionalidad.

A pesar de la dificultad que conlleva definirla y estudiarla, algunos filósofos consideran que hay una intuición generalizada sobre lo que es, y que une a todas las definiciones anteriores. Esta intuición se puede compartir con gran eficacia apelando a la diferencia entre dormir (sin sueños) y el estado de vigilia: cuando la conciencia se desvanece es como si toda posible realidad se esfumara, desde el punto de vista del sujeto.

La conciencia no debe ser confundida con la vida, el razonamiento, la inteligencia o la memoria. Para muchos de sus estudiosos tampoco es equivalente a la atención[1][2]​ ni a la percepción; aunque están íntimamente relacionadas.

Desde Descartes y Locke, varios filósofos lucharon por comprender la naturaleza de la conciencia y aislar sus propiedades esenciales. Problemas que ocupan a la filosofía de la conciencia son: si el concepto en sí es fundamentalmente coherente, si la conciencia es en la metafísica necesaria o contingente, si la conciencia puede ser explicada en términos físicos (que no requieran una distinción dualista), si existe la conciencia no humana, si se puede reconocer y de qué forma, si los zombis filosóficos son posibles, cómo se relacionan la conciencia y el lenguaje, cómo se relaciona la conciencia y la conducta; la conciencia y la inteligencia; y si es posible que máquinas como computadoras o robots sean conscientes.

La conciencia es el estado de cognición. Se representa el medio en el que uno vive, conformando una verdad subjetiva que se refiere tanto a lo exterior como lo interior a uno. Se puede definir como el conocimiento percibido intuitivamente de algo en uno mismo.[cita requerida]

Durante varias décadas, la conciencia fue evitada como tema de investigación por la mayoría de los científicos por una concepción generalizada de que un fenómeno definido en términos subjetivos no podría ser estudiado con propiedad usando métodos experimentales objetivos.


Ilustración representando la visión de una persona.