Confederación Perú-Boliviana


La Confederación Perú-Boliviana[1]​ fue una confederación constituida por tres estados: el Estado Nor-Peruano, el Estado Sud-Peruano, —estados que surgieron de la división de la República Peruana, a causa de la Guerra civil de 1834 y la guerra entre Salaverry y Santa Cruz—, y el Estado Boliviano. Los límites geográficos variaron con el tiempo, con la consolidación territorial de Tarija y la ocupación de territorios de Salta y Jujuy, también contaba con territorios indígenas, que eran autónomos de facto como Iquicha, todo bajo el mando supremo del mariscal Andrés de Santa Cruz, quien asumió el cargo de Supremo Protector en 1836, mientras era presidente de Bolivia (1829-1839).

Aunque su creación institucional surgió el 1 de mayo de 1837 con el Pacto de Tacna, su establecimiento de facto dató desde el 28 de octubre de 1836[2]​ —con el término de la Guerra entre Salaverry y Santa Cruz— hasta 1839 —con su disolución proclamada por el general Agustín Gamarra, presidente restaurador peruano quien, junto a peruanos y bolivianos contrarios al proyecto de Santa Cruz y los gobiernos de Chile y de la Confederación Argentina, declaró la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. El Ejército Unido Restaurador del Perú, conformado por el Ejército de Chile y el Ejército Restaurador del Perú bajo los mandos del general chileno Manuel Bulnes y del mariscal Agustín Gamarra, derrotó al Ejército Confederado Perú-Boliviano, conformado por el Ejército de Bolivia y el Ejército del Perú, en la batalla de Yungay el 20 de enero de 1839.

A inicios del siglo XIX, Simón Bolívar postuló la idea de la creación de una gran nación, coincidiendo con Andrés de Santa Cruz, quien pensó en unir en un solo país a Perú y a Bolivia, esta última conocida coloquialmente como Alto Perú. La idea de unir ambos países era el sentir general de varios líderes políticos influyentes en el Perú (Francisco Xavier de Luna Pizarro, José María Pando, Manuel Lorenzo de Vidaurre, Agustín Gamarra, etc.), tratando de reintegrar a los dos Perú («Alto» y «Bajo»), existiendo solo discrepancias en la forma de la «unión»: confederación o fusión.

Hacia 1835, intrigas políticas provocaron levantamientos y divisiones en el Perú, imperando el caos. Para refrenar los intentos revolucionarios del mariscal Agustín Gamarra en el sur, el presidente Luis José de Orbegoso se dirigió al Cuzco. En su ausencia, el sargento Pedro Becerra se amotinó en el Callao en la madrugada del 1 de enero de 1835, apoderándose del Castillo del Real Felipe. La insurrección fue sofocada a los pocos días por el general de división Felipe Santiago Salaverry, proclamándose jefe supremo de la República. Así, el 23 de febrero de 1835 en el Perú, siendo presidente constitucional Luis José de Orbegoso, Felipe Santiago Salaverry tomó a la fuerza el control del país, si bien es cierto que Orbegoso quedó con el control del sur del país.


Muerte del Presidente Gamarra en la batalla de Ingavi (1845)
Andrés de Santa Cruz, Protector de la Confederación Perú-Boliviana.
Mapa con las divisiones departamentales de cada estado, incluyendo pretensiones territoriales máximas.
Territorios Autónomos de la República de Iquicha