Conquistadores españoles


El término conquistadores españoles se refiere de forma genérica a los soldados y exploradores españoles que, desde finales del siglo xv y durante el siglo xvi, conquistaron y poblaron grandes extensiones de territorio en América y Filipinas, incorporándolas a los dominios de la monarquía española. La exploración y conquista de América tuvo ocasión durante la llamada era de los descubrimientos, la cual siguió a la llegada de Cristóbal Colón en 1492.

Los conquistadores fundaron numerosas ciudades, entre ellas en sitios con asentamientos precolombinos preexistentes. Además de las conquistas, los conquistadores españoles hicieron exploraciones significativas en la selva amazónica, la Patagonia, el interior de América del Norte y el Océano Pacífico.

Desde la perspectiva local de los activistas de la izquierda latinoamericana sobre los pueblos originarios de las Américas, muchas veces las conquistas españolas son entendidas como una invasión y saqueo de los territorios, y la explotación de las poblaciones en los mismos.[1][2][3]

Los cronistas de la época suelen describir la Conquista de América como una epopeya heroica. La extensión de territorios que abarcó y el corto espacio de tiempo en el que sucedió, no tienen parangón en la historia de las conquistas europeas. Otras crónicas, como los testimonios de los pueblos indígenas y de algunos frailes españoles, han presentado la Conquista de América como un hecho moralmente cuestionable, movido por la explotación de recursos naturales y caracterizado por una invasión militar y cultural que terminó por extinguir en buena parte las tradiciones vernáculas del continente descubierto.

La conquista sin embargo tuvo motivaciones tanto materiales como espirituales, siendo uno de los grandes objetivos de los monarcas españoles la evangelización de los pueblos indígenas de América también fue distinta a otras conquistas europeas por incorporar, por primera vez en la historia, una legislación para la protección de los pueblos indígenas. Las Leyes de Burgos de 1512 establecieron la condición de hombre libre de los indígenas, con la prohibición expresa de ser explotados, sin perjuicio de la obligación de trabajar a favor de la corona como súbditos de la misma. Más tarde fueron promulgadas las Leyes Nuevas de 1542, unas Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los Indios que revisaban el sistema de encomiendas concediendo una serie de derechos a los habitantes indígenas para mejorar sus condiciones de vida.[4]

Historiadores de distinta procedencia y época han alabado o criticado la Conquista de América dependiendo de su punto de vista. En contadas ocasiones se ha descrito la Conquista con una visión razonablemente neutral. El periodista estadounidense Charles C. Mann dice:


Conquistadores españoles
Conquistador español, Pabellón de la Navegación de Sevilla, España.
Fundación de Santiago de Nueva Extremadura, actual Santiago de Chile, por el conquistador Pedro de Valdivia.
Mapa diacrónico mostrando las áreas de América que formaron parte del Imperio español. Los pueblos originarios de los territorios que no fueron efectivamente ocupados, no formaron parte del sistema colonial. Para detalles ver mapa.       El Imperio español en su cúspide territorial alrededor de 1790       Regiones de influencia (exploradas y/o reclamadas pero nunca controladas) o territorios en disputa o de corto control       Posesiones del Imperio portugués gobernadas por España entre 1580-1640 por anexión dinástica, 1580–1640.       Territorios perdidos en o después de 1717 por la Paz de Utrecht.
El morrión era el casco arquetípico del conquistador español. Este es un morrión hecho de hierro
Armadura de conquistador español
Arcabuz en un museo.
Arcabuz alemán.
Alabarda
Mapa político de América, en 1794.
Recreación de unos lingotes de plata en una caja de caudales. La plata resultó ser el metal precioso más abundante en América. Pabellón de la Navegación de Sevilla.