Consejo Regional de Defensa de Aragón


El Consejo Regional de Defensa de Aragón (CRDA), también denominado como Consejo de Aragón, fue una entidad administrativa autónoma existente de 1936 a 1937 dentro del Aragón controlado por la Segunda República Española —primero legalizada y luego ilegalizada por esta— en el contexto de la revolución española de 1936 que tuvo lugar al comienzo de la guerra civil española.

Su control se extendió sobre la mitad oriental de Aragón, la economía se sustenta en las colectividades, motor productivo de la región, así como el intercambio entre ellas y otras regiones. Se controla el precio de los productos y se evita la inflación. El Consejo de Aragón es el primer gobierno autónomo de Aragón desde 1707, llegando a ser como un Estado dentro del Estado republicano. Constituido en su primera etapa por miembros exclusivamente anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo (octubre a diciembre de 1936) y con representación de todas las fuerzas antifascistas del Frente Popular desde diciembre de 1936 hasta su disolución. Su vida fue efímera puesto que sus actividades duraron menos de un año al ser disuelto por las autoridades republicanas, bajo la influencia comunista, en agosto de 1937. En su corto periodo de existencia se pusieron en marcha medidas económicas y sociales progresistas y revolucionarias, se apoyó y se potenció a las colectividades al mismo tiempo que se luchaba por vencer al enemigo fascista.

Los orígenes del Consejo Regional de Defensa de Aragón se encuentran, por una parte en la tradición anarcosindicalista del campesinado aragonés y de la influencia que CNT gozaba en este territorio. La situación revolucionaria que se desarrolló en tierras aragonesas es previa al paso de las columnas procedentes de Cataluña y Valencia, puesto que en aquellos lugares en los que en Aragón no triunfó el golpe, se constituyeron de forma inmediata y autónoma los comités revolucionarios. La llegada de las columnas de milicianos desde Cataluña fue fundamental a la hora de defender militarmente las conquistas alcanzadas y la creación de los frentes, dado que las milicias obreras se habían hecho con el poder y estaban implantando una revolución social que no destruyó al Estado republicano pero si ocupó el vacío de poder que la rebelión militar había provocado. Lo cierto es que el gobierno central y el gobierno catalán tenían poco margen de actuación en lo que se refiere a la zona de Aragón.


Situación del CRDA (en rojo) como parte de la Segunda República Española (en rosa), durante la guerra civil española.
Mapa de Aragón durante la disputa entre nacionales y republicanos, el Frente de Aragón. En rojo el territorio administrado por el CRDA.
Reproducción del escudo del Consejo Regional de Defensa.
Banderín del Consejo
Inscripción al margen