Constitución de la República de Colombia de 1821



La Constitución de 1821, oficialmente Constitución de la República de Colombia, fue el resultado del Congreso de la República de Colombia que se desarrolló el 30 de agosto de 1821 en Villa del Rosario Norte de Santander y cuyo objetivo principal fue crear la República de Colombia (denominada en la historiografía como la Gran Colombia) mediante la unificación de la Nueva Granada (Colombia y Panamá) y Venezuela. Posteriormente Ecuador también se uniría. Ocurrió después de la Batalla de Carabobo (24 de junio de 1821), que dio oficialmente la independencia a Venezuela y luego de la liberación de Caracas, Cartagena, Popayán y Santa Marta.

El 30 de agosto de 1821 es proclamada la Constitución de la República de Colombia y se expide el 12 de julio. Esta estuvo vigente durante la Gran Colombia hasta su disolución en 1830.

La Constitución de la República de Colombia está compuesta por 10 capítulos y 191 artículos. Entre sus aspectos fundamentales se cuentan:

No obstante el espíritu centralista de esta constitución, y a pesar de sus ideas federalistas (libre autodeterminación de las regiones), Santander (llamado el Organizador de la Victoria) antepuso el ejercicio de esta Carta a sus propias convicciones, en una demostración clara de que nadie debía estar por encima de la Constitución y las Leyes, aún si pensaba diferente o si llevaba por título "Libertador". De hecho, la historia registra una anécdota, en la que compañeros de Santander en las campañas emancipadoras, entran a su despacho y le hallan en una mesa, abierta la Constitución sobre un sable desnudo. A la pregunta de qué significaba, el Hombre de las Leyes contestó: "Significa que la espada de los libertadores tiene que estar, de ahora en adelante, sometida a las leyes de la República".

El 24 de mayo de 1822 Quito sella su independencia en la Batalla de Pichincha, y el 9 de diciembre de 1824 se sella la del Perú (hoy Perú y Bolivia) en la batalla de Ayacucho. Perú y Bolivia nunca llegaron a formar parte de la Gran Colombia pero comparten con Ecuador, Venezuela y Colombia el título de Países Bolivarianos por haber sido repúblicas comandadas por Simón Bolívar, quien mereció el título de Libertador.

La nueva nación, sin embargo, no duraría mucho, pues las disputas políticas entre los líderes independentistas nunca pudieron ser resueltas, tal como lo de mostró la fallida Convención de Ocaña de 1828. La convención, que tenía por objeto reformar la Constitución de 1821 pero fue un fracaso, y los bolivarianos abandonaron el recinto proclamando a Bolívar como dictador.


Texto de la Constitución de Cúcuta firmado por Simón Bolívar y ministros.
Templo Histórico de Villa del Rosario, donde se reunieron los diputados de la Nueva Granada (Colombia) y Venezuela para firmar la Constitución de Cúcuta, por medio de la cual se crea la República de la Gran Colombia.
Iglesia de San Francisco, lugar donde se hizo la Convención de Ocaña en 1828