Corpoven


Corpoven, S.A. fue una empresa petrolera venezolana, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), que operó negocios de exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo y derivados, así como todas las operaciones gasíferas en Venezuela durante 19 años, desde el inicio de sus actividades en diciembre de 1978 hasta el cese de las mismas el 31 de diciembre de 1997. Al igual que sus hermanas Maraven y Lagoven, Corpoven contaba con una amplia red de estaciones de servicio distribuidas por el territorio venezolano, por lo cual se convirtió en un ícono cultural de la Venezuela contemporánea.

Corpoven estuvo asimismo ligada -durante su existencia- al desarrollo social y cultural de Venezuela, a través de actividades de diversa índole, como proveedor de servicios de salud y mejora de infraestructura en las comunidades afectadas por sus actividades y apoyo a actividades deportivas y culturales. En este último ámbito, particular mención merece la publicación de Venezuela Tierra Mágica, una serie de volúmenes -primero en material impreso y luego también de carácter audiovisual- que tenía como objetivo difundir conocimientos en diversas áreas del saber relacionadas con la historia y el espacio geopolítico venezolano.

Las operaciones de Corpoven fueron definidas por la política de racionalización de recursos decididas por la estatal PDVSA a fines de 1977, cuando se decidió integrar las actividades que por separado llevaban las filiales Llanoven y CVP. En tal sentido, los activos pertenecientes a ambas empresas quedarían bajo el control efectivo de Corpoven una vez firmada la fusión empresarial. La CVP controlaba para el momento una vasta red de gasoductos e instalaciones para el suministro de gas doméstico en la zona metropolitana de Caracas, una amplia red de estaciones de servicio a nivel nacional y las refinerías de Morón y Bajo Grande.[1]

Corpoven tiene su origen en el registro mercantil -con fecha 16 de noviembre de 1978- que legaliza la fusión empresarial de la antigua operadora Llanoven con la Corporación Venezolana del Petróleo. Se decidió que la nueva empresa honrara la memoria de la CVP, primera empresa petrolera estatal venezolana, para lo cual se escogió el nombre Corpoven. Para esa fecha, Llanoven -también filial de PDVSA- administraba entonces los activos que antes de la nacionalización pertenecieron a Sunoco -luego Palmaven-, Sinclair Oil Corporation[2]​ -luego Bariven- (que básicamente comprendían la refinería El Chaure, en Puerto La Cruz y las instalaciones de El Toreño, en el Estado Barinas)[3][4]​ y ExxonMobil (Refinería El Palito), además de su propia red de estaciones de servicio.