Crédito


El crédito o contrato de crédito es una operación financiera en la que una persona (el acreedor) realiza un préstamo por una cantidad determinada de dinero a otra persona (el deudor) y en la que este último, se compromete a devolver la cantidad solicitada (además del pago de los intereses devengados, seguros y costos asociados si los hubiere) en el tiempo o plazo definido de acuerdo a las condiciones establecidas para dicho préstamo.

La palabra crédito proviene del latín credĭtum[1]​ (sustantivación del verbo credere: creer), que significa "cosa confiada". Así "crédito" en su origen significa entre otras cosas, confiar o tener confianza.

Se considera crédito el derecho que tiene una persona acreedora a recibir de otra deudora una cantidad en numerario para otros. El crédito, según algunos economistas,[¿quién?] es una especie de cambio que actúa en el tiempo en vez de actuar en el espacio. Puede ser definido como «el cambio de una riqueza presente por una riqueza futura». Así, si un molinero vende 100 sacos de trigo a un panadero, a 90 días plazo, significa que confía en que llegada la fecha de dicho plazo le será cancelada la deuda. En este caso se dice que la deuda ha sido «a crédito, a plazo».

En la vida económica y financiera, se entiende por crédito, por consiguiente, la confianza que se tiene en la capacidad de cumplir, en la posibilidad, voluntad y solvencia de un individuo, por lo que se refiere al cumplimiento de una obligación contraída.

Jurídicamente el crédito es una especie de contrato de mutuo, ya que el préstamo de cualquier especie consumible, como dinero, en cuyo caso denominamos crédito, u otros objetos que se agotan con su primer uso, como los alimentos o los artículos desechables se realizan entre dos partes.

Es aquel que se puede utilizar repetidamente y retirar fondos hasta un límite autorizado, por lo que la cantidad de crédito disponible disminuye cada vez que se pide prestado y aumenta cuando se paga.


Una tarjeta de crédito es una forma común de crédito. Con una tarjeta de este tipo, la compañía proveedora, a menudo un banco, concede una línea de crédito al titular de la tarjeta. El titular de la tarjeta puede hacer compras en los comercios y pedir prestado el dinero para estas compras por medio de la tarjeta de crédito.
Tratado sobre los préstamos (Luis de Alcalá, 1543)