Cristóbal de Wurtemberg


Cristóbal de Wurtemberg (Urach, 12 de mayo de 1515-Stuttgart, 28 de diciembre de 1568) fue un noble alemán del siglo XV que gobernó el ducado de Wurtemberg desde 1550 hasta su muerte en 1568.

En noviembre de 1515, a los pocos meses de haber nacido, su madre, Sabina de Baviera, huyó a la corte de sus padres en Múnich. El joven Cristóbal permaneció en Stuttgart con su hermana mayor, Ana, y su padre, el duque Ulrico. Cuando la Liga de Suabia movilizó tropas contra Ulrico, él los trasladó al Castillo de Hohentübingen. En 1519, Wurtemberg pasó a manos de un gobierno austriaco después de que el castillo se rindiera y el duque Ulrico fuera desterrado.

Cristóbal fue enviado a la corte del emperador del Sacro Imperio, Maximiliano I, en Innsbruck, donde se crio y pudo alcanzar experiencia política bajo la tutela de los Habsburgo. El sucesor de Maximiliano, Carlos V, lo llevó en sus viajes a lo largo de Europa.

Mientras, su padre Ulrico pudo recuperar Wurtemberg de los austriacos en 1534 y Cristóbal fue enviado a la corte francesa, donde se embrolló en las guerras de Francia contra los Habsburgo. A finales de la década de 1530, Cristóbal se convirtió al protestantismo. En 1542, el Tratado de Reichenweier lo instaló como gobernador de la región wurtemberguesa de Montbéliard.

Al suceder a su padre en 1550, fue obligado a realizar altos pagos para evitar cargos por traición por el emperador del Sacro Imperio, Fernando I.

En los años subsiguientes, reorganizó enteramente la administración de la iglesia y del Estado. También reformó y dio apoyo al sistema educativo. Asimismo dio el castillo de Amandenhof, en las cercanías de Urach, a Hans von Ungnad, quien lo usó como sede del Instituto Bíblico Sudeslávico.[1]


Monumento a Cristóbal en Stuttgart.
Ana María de Brandeburgo-Ansbach.