Cristo


Cristo (del latín Christus, y éste del griego bíblico Χριστός, Christós)[1]​ es una traducción del término hebreo «Mesías» (מָשִׁיחַ, Māšîaḥ), que significa «ungido»,[2]​ y que se emplea como título o epíteto de Jesús de Nazaret en el Nuevo Testamento.[3]​ En el cristianismo, Cristo se utiliza como sinónimo de Jesús.[3]

Los seguidores de Jesús son conocidos como «cristianos» porque creen y confiesan que Jesús es el Mesías profetizado en el Antiguo Testamento,[4]​ por lo cual le llamaban «Jesús Cristo», que quiere decir «Jesús, el Mesías» (en hebreo: «Yeshua Ha'Mashiaj»), o bien, en su uso recíproco: «Cristo Jesús» («El Mesías Jesús»).

El título «Cristo» también está dentro del nombre personal «Jesucristo»,[5]​ y se menciona como un sinónimo de Jesús de Nazaret en la fe cristiana, que lo considera salvador y redentor de los hombres, el «Verbo» (o Palabra) de Dios encarnado[6]​ , «el Hijo unigénito de Dios».[7]​“ y el primogénito de los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial, ’(Colosenses 1:13-18)”

Las principales creencias cristianas acerca de Jesucristo incluyen su consideración como el Hijo de Dios, constituido como Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo y que nació de la Virgen María; que fue crucificado, muerto y sepultado durante el mandato de Poncio Pilato; que descendió a los infiernos y posteriormente resucitó de la muerte y subió a los cielos, donde se encuentra junto a Dios Padre y desde donde volverá para el Juicio Final.

La cristología, un área de la teología, se ocupa principalmente de estudiar la naturaleza divina de la persona de Jesucristo, según los evangelios canónicos y los demás escritos del Nuevo Testamento.

El título «Mesías» fue utilizado en el Libro de Daniel,[8]​ que habla de un «Mesías Príncipe» en la profecía acerca de «las setenta semanas». También aparece en el Libro de los Salmos,[9]​ donde se habla de los reyes y príncipes que conspiran contra Yahveh y contra su ungido. Pero fundamentalmente en el libro del profeta Isaías se expresa la llamada corriente mesiánica (Is 9, 1-7) atribuida a Cristo según los escritos del Nuevo Testamento.


Las representaciones de Cristo son muy frecuentes en el arte cristiano a pesar de que no hay retratos de Jesús, ni indicaciones concretas acerca de su aspecto físico.[n 1]Cristo Salvador del mundo, el Greco (c. 1600).
Jesucristo tentado, Carl Bloch (1850).
Cristo y el joven rico (c. 1890) Heinrich Hofmann.
Cristo y bordón, por Carl Bloch.
El Sermón del Monte (1877), por Carl Bloch.
Cristo, dejando la sala del tribunal, por Gustave Doré.
Jesús en la casa de Anás, obra de José de Madrazo, Museo del Prado.
Imagen del Señor de los Milagros que recorre en procesión las calles de Lima, Perú.
La luz del mundo (1853), de William Holman Hunt, Keble College, Universidad de Oxford. Cristo llama a una puerta que representa el alma humana y lleva un farol en alusión a su frase «yo soy la luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la luz de la vida» (Juan, 8:12).
Imagen del Cristo Redentor en la ciudad y puerto de Río de Janeiro, Brasil.
Placa con los datos de la imagen del Cristo de la Concordia en Cochabamba, Bolivia.
Imagen del Cristo o Nazareno Negro en su altar en Manila, Filipinas.
Cristo de Medinaceli, conocido también como el Señor de Madrid, en su paso en Madrid, España.
La Última Cena, Juan de Juanes, c. 1562, óleo sobre tabla, 116 × 191 cm, Museo del Prado, Madrid.