Demanda agregada


La demanda agregada es la suma de bienes y servicios que los consumidores, las empresas y el Estado están dispuestos a comprar a un determinado nivel de precios. Depende de, entre otros factores, la política monetaria y fiscal.[1]

La demanda agregada, se relaciona a través del flujo circular con el ingreso y gasto; toda la producción de una economía (Y) debe tener un destino, es decir, los diferentes fines por los que se demanda la producción y, en concreto, el producto interior bruto. La demanda total de producción interior está formada por la suma de los cuatro componentes siguientes:[1]

Dentro de la demanda agregada, se distingue entre demanda interna y demanda externa. La demanda interna está compuesta por ,

La curva de demanda agregada muestra las combinaciones del nivel de precios y el nivel de producción con las que los mercados de bienes y de dinero se encuentran simultáneamente en equilibrio.[2]

La curva de demanda agregada tiene pendiente negativa con relación a los precios; esto significa que, manteniendo constantes todos los demás factores, cuando desciende el nivel de los precios tiende a incrementarse la cantidad de bienes y servicios demandada. Esta curva es descendente con respecto a los precios, pero por motivos diferentes de los que acontecen en microeconomía, para la curva de demanda-precio de un bien.

El modelo de la oferta y demanda agregada muestra cómo de la interrelación entre la oferta y la demanda agregada resultan los valores de equilibrio de la producción (el PIB) y los precios, es decir, establece el precio al que la demanda y la oferta se equilibran. La política económica puede incidir en este equilibrio mediante medidas que hagan desplazar la demanda agregada.[2]


La gráfica muestra el equilibrio entre la oferta y la demanda agregada y cómo se modifica el equilibrio por un cambio en la función de demanda agregada.