Derechos de la mujer


Los derechos de la mujer hacen referencia a la distinción de los derechos que se reconocen a las mujeres y niñas en diferentes sociedades del planeta. Mientras que en algunos lugares estos derechos están institucionalizados o respaldados por leyes, costumbres locales y el comportamiento social, en otros no se realiza el mismo trato, llegándose a reprimir, ignorar o incluso negar en contraposición con los derechos admitidos a los hombres y niños.[1]

Los temas que con más frecuencia se asocian con la noción de derechos de la mujer son –entre otros– los siguientes: derecho a la integridad, al control del propio cuerpo, derecho al sufragio, derecho a ocupar cargos públicos, derecho al trabajo, derecho a una remuneración justa e igualitaria, derecho a poseer propiedades, derecho a la educación, derecho a servir en el ejército, derecho a firmar contratos legales, y derechos matrimoniales y parentales.[2]

El estatus de las mujeres en la Antigua China era bajo, debido sobre todo a la costumbre del vendado de pies, una mutilación que provocaba que esas extremidades no crecieran más de 10 cm. Estos pies deformados dificultaban el movimiento, limitando así considerablemente cualquier actividad a las mujeres.

A causa de la norma social de aislar a las mujeres de los hombres, las mujeres chinas se resistían a que las trataran los médicos (hombres) que practicaban la medicina occidental. La doctora misionera Dra. Mary H. Fulton (1854-1927) fue enviada al país por la Junta de Misiones en el Extranjero de la Iglesia Presbiteriana de EE. UU. para fundar la primera facultad de medicina para mujeres en China, conocida como Escuela Hacket de Medicina, gracias a una generosa donación de Edward A. K. Hackett. La facultad tenía la misión de diseminar el cristianismo y la medicina moderna, además de mejorar la situación social de las mujeres chinas

El estatus de las mujeres en la Antigua Grecia variaba de una ciudad estado a otra. En Delfos, Gortina, Tesalia, Megara y Esparta existen registros de mujeres propietarias de tierras, que en esa época era la forma más prestigiosa de propiedad privada[3]


Fulvia, esposa de Marco Antonio, comandó tropas durante las guerras civiles romanas y fue la primera mujer cuya imagen apareció en monedas del Imperio[16]
Pareja uniendo sus manos en señal de matrimonio, institución idealizada por los romanos como pilar de la sociedad y alianza para tener y criar hijos, tratar los asuntos diarios, llevar vidas ejemplares y profesarse afecto[21]
Figura de bronce de una joven leyendo (finales del siglo I)
Tres mujeres sentadas a la mesa, una de ellas cosiendo y otra tomando lo que parece una taza de té. Están dibujadas para tener un aspecto casi terrorífico. La tercera mujer parece tener dos cabezas, pero quizás haya una cuarta. Da la impresión de que las cabezas no están a gusto con esos cuerpos. Los colores son granate, negro, marrón y beige
«La Debutante» (1807), de Heinrich Füssli. La mujer, víctima de las convenciones sociales masculinas, está atada a la pared, cosiendo y vigilada por gobernantas. El cuadro refleja las opiniones de Mary Wollstonecraft en su libro «Vindicación de los derechos de la mujer», publicado en 1792.[65]
Dibujo satírico de 1887 sobre los derechos de las mujeres australianas: una hipotética diputada endosa el cuidado de su bebé al presidente de la Cámara
Mujeres bangladesíes haciendo cola para votar
Póster de los socialdemócratas alemanes para las elecciones de 1919. «Frauen! Gleiche Rechte, Gleiche Pflichten» (¡Mujeres! Los mismos derechos, los mismos deberes)
La estratega y activista Alice Paul, que encabezó el movimiento sufragista en Estados Unidos en la década de 1910
La escritora y activista americano-irakí Zainab Salbi, fundadora de Women for Women International
«Y la malvada sigue persiguiéndole». Postal satírica victoriana
Portada de Birth Control Review («Revista del control de la natalidad») de 1919, publicada por Margaret Sanger. Sobre el tema de la legislación, Sanger escribió: «Las mujeres piden en vano instrucciones sobre los métodos anticonceptivos. Los médicos están deseando practicar abortos cuando son necesarios, pero se niegan a utilizar métodos preventivos que harían innecesarios esos abortos (…) Puedo hacerlo; la ley no lo permite»[91]
     Firmado y ratificado      Adherido      Estado no reconocido que apoya el tratado      Sólo firmado      No firmado
Una joven china rescatada de los «batallones de confort» del ejército imperial japonés es entrevistada por un oficial aliado (ver mujeres de confort)
Situación de las mujeres por países según datos recabados por Lauren Streib