Descolonización


La descolonización es el proceso de independencia política de una colonia o territorio en relación con la nación extranjera que lo domina en condición de dependencia política, social y económica. El término apareció después de finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) para referirse al proceso social y político, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas, de poner fin al colonialismo, mayoritariamente europeo, que dio lugar a la independencia nacional de numerosos territorios, principalmente en África y Asia.

Más recientemente, el término "descolonización" ha sido usado para referirse a una postura y una operación cultural, tendiente a revelar y revertir situaciones institucionales, culturales y epistemológicas afectadas por el eurocentrismo y otros mecanismos de subordinación y poder. Este significado está impulsado por las corrientes llamadas poscoloniales y decoloniales.

La descolonización, en sentido político, se produce cuando un territorio abandona su condición colonial mediante la independencia plena, la integración dentro de una nación soberana o la decisión de establecerse como un estado libre asociado a otro estado soberano. El concepto histórico de descolonización se refiere al fenómeno incluido dentro del periodo conocido como la Guerra Fría, surgido tras el final de la Segunda Guerra Mundial, donde van desapareciendo los imperios coloniales que se habían formado en el siglo XIX y principios del XX. No obstante podemos hablar que el proceso de descolonización, entendido desde una visión clásica del concepto, ya había comenzado en el siglo XVIII afectando al territorio americano.

El proceso posterior tuvo un periodo de máxima actividad entre 1947 y 1970 que afectó casi en su totalidad a los territorios de Asia y África.

Este gran proceso de descolonización ha sido apoyado por las Naciones Unidas con su Resolución 1514 (XV) adoptada por la Asamblea General el 14 de diciembre de 1960: La Declaración de Garantías de Independencia para las Colonias y los Pueblos.

La resolución declara que la sujeción de los pueblos a dominio extranjero es una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y la cooperación mundiales. Asimismo, la resolución especifica que todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación, y que se deben tomar medidas para traspasar el poder a los pueblos colonizados, sin condiciones y sin represión de por medio.[1]


Colonialismo en 1945.
Cuatro organizaciones internacionales cuyos miembros coinciden prácticamente con los antiguos imperios coloniales.
Incremento de la ocupación marroquí desde 1982.