Dinámica fluvial


La dinámica fluvial es el proceso por el que la acción de los ríos (erosión y sedimentación, principalmente) modifica de alguna manera el relieve terrestre y el propio trazado de los ríos. Es un concepto fundamental en el análisis de la hidrografía e hidrología, en especial, en el estudio de las aguas continentales. Su relevancia se deriva de las consecuencias tan importantes que los procesos involucrados en las aguas fluviales tienen en la planificación de cuencas y en la construcción de obras de infraestructura tanto hidráulicas como de otro tipo (represas, puentes, canales, obras de riego, etc).

El ciclo del agua en la naturaleza o ciclo hidrológico, es decir, el recorrido que el agua en sus distintos estados físicos pasando de la hidrósfera a la atmósfera, de aquí a la litósfera y nuevamente a la hidrósfera, es un proceso esencial para la existencia de vida sobre la Tierra. Las aguas corrientes completan ese ciclo hidrológico ([1]​). La dinámica fluvial integra todos los fenómenos que se producen en la superficie terrestre como consecuencia de la acción de las aguas continentales, en particular de las aguas que forman los ríos. La acción de esas aguas es, principalmente, de dos tipos: de erosión y de sedimentación, constituyendo en conjunto, los principales agentes del modelado fluvial.

Las cuencas hidrográficas constituyen áreas bien delimitadas de la superficie terrestre que se deben interpretar en su conjunto cuando se consideran como regiones naturales sujetas a ciertos procesos muy importantes con el fin de evaluar los recursos hídricos y económicos en general de cualquier país y que, en el caso de los grandes ríos, puede corresponder a varios países o regiones supranacionales.

La cuenca hidrográfica de un río es el área drenada por un río y sus afluentes. El agua de lluvia circula por la superficie terrestre debido a la gravedad (escorrentía o escurrimiento), formando los ríos y lagos y se puede infiltrar en el suelo y el subsuelo para formar las aguas subterráneas. No hay que confundir cuenca con vertiente ya que este último concepto se refiere al conjunto de cuencas (generalmente de caracteres similares) que desembocan en un mismo mar u océano (por ejemplo, vertiente atlántica, cantábrica o mediterránea en España) o en vertientes internas de las cuencas endorreicas, como ocurre en muchas partes del Sáhara y de otras regiones de clima árido en todo el mundo.

El caudal de un río es la cantidad de agua que lleva ese río en un momento dado. Se mide en m³/s en los sitios de aforo convenientemente situados según las necesidades en la planificación de las cuencas hidrográficas (por ejemplo, antes o después de una confluencia, a la salida de una región montañosa o llana, etc.).


Erosión en la margen izquierda del río Apure, frente a la población de El Samán. Foto tomada en la época de lluvias del año 1978, en un tramo recto del río.
La confluencia del río Caroní, de aguas oscuras, con pocos sedimentos en suspensión, contrasta con las aguas del propio Orinoco, de coloración más clara por la gran cantidad de sedimentos arcillosos que arrastra.
Puente romano muy antiguo sobre el río Sella en Cangas de Onís (Principado de Asturias, España). Como puede verse, el tramo más elevado del puente se encuentra sobre la parte central de la corriente, donde ésta es más fuerte, como puede verse por las aguas blancas que presentan la mayor velocidad y altura. No obstante el diseño del puente, adecuado para la dinámica fluvial de este río en particular, puede verse en la parte izquierda del arco central más elevado, las huellas de una reparación que probablemente tuvo que hacerse porque existe una pequeña curva o meandro hacia la margen derecha del río (es decir, a la izquierda de la foto) que lanza el agua por la fuerza centrífuga hacia el lado izquierdo del puente en la presente imagen.
El río Sena a su paso por La Roche-Guyon (Francia). El testimonio del levantamiento del relieve a partir de una llanura sedimentaria puede verse en la horizontalidad del mismo, que forma una penillanura, casi llana como este nombre indica. El castillo y población de La Roche-Guyon puede verse a la izquierda en una curva que iba siendo excavada por el propio río a medida que el relieve se iba levantando
El jardín de vegetales del Castillo de La Roche-en-Guyon junto al río Sena. En francés se llama Le potager al huerto de vegetales para el consumo doméstico del propio castillo. Obsérvense las rocas blancas (creta) del primer término que constituyen el acantilado levantado por los movimientos eustáticos y que impiden la erosión y la sedimentación nueva en ambas orillas del río, sobre todo en la margen derecha (aquí en primer plano) como puede verse en la imagen, con casas y árboles casi al mismo nivel de las aguas, pero que no muestran el posible efecto de inundaciones.
El delta del río Misisipi, aguas abajo de Nueva Orleans, muestra los diques naturales construidos por los sedimentos del propio río, donde se concentran la población y las vías de comunicación. Para mejorar estos diques naturales contra las inundaciones, se reforzaron algunos tramos mediante diques artificiales que vinieron a elevar el cauce del río y que fueron sobrepasados por las inundaciones ocasionadas por el Huracán Katrina en 2005. Obsérvese que la mayor parte de los brazos formados por las brechas abiertas en los diques naturales se han producido en la orilla izquierda del cauce principal, y también que el dique más elevado y extenso, donde pueden verse campos de cultivo es el derecho, al centro-izquierda de la imagen
El puerto de Rosario, en Argentina, detalle del muelle de contenedores.
Inundaciones de 1956 provocadas por la crecida del río Murray, en Mannum, Australia.