Diosa


Una Diosa es una deidad o Divinidad femenina, en contraste con las deidades masculinas conocidas como "dioses". Muchas religiones y culturas antiguas adoraron a diosas y, en parte, también este culto se mantiene hasta la época actual. La idea o representación conceptual de estas deidades, así como su área de acción, se han asociado frecuentemente a la fertilidad, a la maternidad o a otras figuras femeninas comunes. Sin embargo, existen también diosas de la guerra, de la sabiduría, del mar o del conocimiento. Frecuentemente son parte de un largo panteón que incluye deidades de ambos sexos y, en algunos casos, incluso deidades hermafroditas (que tienen los dos sexos).

La capacidad generativa o procreativa de las diosas (tal como la de los dioses masculinos) está relacionada con los mitos creacionales del mundo. El principio femenino se asocia con el nacimiento, es decir, también con el nacimiento o surgimiento del cosmos. De aquí resultan las ideas, surgidas probablemente en una época muy temprana de la prehistoria de la humanidad, acerca de la existencia de una Diosa Madre, así como también de una Madre Tierra, conceptos respaldados a través de los hallazgos de entre 100 y 200 estatuillas de Venus del Paleolítico superior (desde 40.000 años antes del presente, tal como parece confirmar históricamente el reciente hallazgo de la Venus de Hohle Fels), todas pequeñas representaciones figurativas de cuerpos femeninos desnudos en las que se destacan especialmente las características sexuales.[1]​ Esta interpretación, sin embargo, ha sido mayoritariamente rechazada por la arqueología.[2]

Las diosas aparecen en muchos mitos como figuras que suelen no corresponder a la imagen actualmente vigente de lo femenino. Así, se las relaciona con atributos aparentemente masculinos: con la guerra, la caza, la dominación, la violencia y el poder, con el espíritu perfecto y la sexualidad autónoma, como el que subyace al mito de las amazonas, que aún no se he logrado aclarar históricamente de modo definitivo. Además, la diosa representa el principio de la muerte, con lo que por una parte se representa conceptualmente que la que da la vida, también quita la vida, cuestión que por otra se relaciona con la creencia de que a través ello sería posible la palingenesia.[3]​ Así, en el papel de diosa de la vida y de la muerte, lo femenino se pone en relación con el destino humano. A través de las propiedades contradictorias que se atribuyen a las diosas, muchas aparecen (como también es el caso de los dioses masculinos) como encarnaciones de la unidad entre términos contrarios o complementarios, tales como creación/destrucción, vida/muerte, amor/odio, bien/mal, espíritu/materia, luz/oscuridad.


Ceres, la diosa romana de la agricultura.
A menudo Dios es imaginado como una fuerza de la naturaleza o como un ente consciente que se puede manifestar en un aspecto natural. Tanto la luz como la penumbra son símbolos recurrentes para representar también a una Diosa en otras culturas.
La diosa solar Amaterasu, dentro de la religión sintoísta.
Representación de la diosa Isis.
Representación de Maat como diosa.
Representación de la diosa Bastet.
Representación de una diosa, probablemente de Ištar/Inanna, en el Museo Británico. Otra posible diosa sería Ereškigal. Sin embargo, no está completamente clara la asociación.
Diosa Venus con manzana de Bertel Thorvaldsen (c. 1805).
Atenea Giustiniani, copia romana del original griego atribuido a Fidias. Museos Vaticanos.
Astarot, era una Diosa de la fertilidad y del amor sexual. Fue la deidad principal de los cananeos. Se dice también que fue considerada al inicio la esposa del Dios bíblico de los judíos, Yahveh.
La Virgen María, la madre de Jesucristo, es considerada sobre todo por los fieles católicos como la madre de Dios. Obra de Carlo Dolci.
Representación en piedra del Espíritu Santo: su santidad queda indicada con la orla de la cabeza. Clave en la iglesia de San Miguel de Michaelsberg (Cleebronn, Alemania). Para algunos es la Diosa de la fe cristiana, basado en una deidad femenina.
La Diosa Allat en un camello. Bajorrelieve de Taif, Arabia Saudita, hacia 100.
Diosa Nut, desnuda, con el cuerpo arqueado a modo de bóveda celeste, sobre su marido Geb (la Tierra). El padre de Nut, Shu (el aire atmosférico), intenta separarlos.
Representación de la Pachamama o la Madre Tierra en la cosmología según Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamayhua (1613), según una imagen en el Templo del Sol Qurikancha en Cuzco. Según la cosmovisión precolombina andina, es una Diosa totémica de los Incas representando a la madre Tierra, a la que se brindaban presentes.
El símbolo de la triple diosa lunar.