El Dorado


El Dorado es una ciudad legendaria, hecha de oro ubicada en el territorio del antiguo Virreinato de Nueva Granada, en una zona donde se creía que existían abundantes minas de oro.[1]​ La leyenda se origina en el siglo XVI, en la actual Colombia, cuando los conquistadores españoles tienen noticias de una ceremonia realizada más al norte (altiplano cundiboyacense), donde un rey se cubría el cuerpo con polvo de oro y realizaba ofrendas en una laguna sagrada.[2][3]​ Hoy en día se sabe que este pueblo era el muisca y el sitio donde se realizaba la ceremonia habría sido la laguna de Guatavita (Colombia).[4]​ La noticia de la riqueza muisca atrajo hasta la sabana de Bogotá a expediciones originadas en Quito (Ecuador),[5]Santa Marta (Colombia)[6]​ y Coro (Venezuela).[5]​ La supuesta existencia de un reino dorado motivó numerosas expediciones y se mantuvo vigente hasta el siglo XIX,[7]​ aunque su localización se fue trasladando desde Colombia hacia las Guayanas,[8]​ a medida que avanzaba el proceso de conquista y colonización del territorio sudamericano.[9]

La historia sobre las grandes riquezas de Sudamérica se inicia en Panamá, cuando el conquistador Vasco Núñez de Balboa emprende las primeras expediciones hacia el interior del istmo. En su camino, los españoles se cruzan con la tribu del indio Comagre, del cual reciben esclavos y algo de oro, entre otras cosas. Según las crónicas, cuando Núñez de Balboa realiza el reparto del oro entre los soldados, se produce una riña entre algunos españoles inconformes con la partición. En ese momento, Panquiaco, hijo mayor de Comagre, golpea la balanza, y dice:

Maravillados los españoles le preguntaron a cuanta distancia estaba de allí, a lo que Panquiaco respondió que se llamaba "Tumanamá" y que estaba a seis jornadas de distancia, aunque en su camino debían atravesar unas sierras antes de llegar a la otra mar. Por intermedio de este relato es que en 1513 Vasco Nuñez de Balboa va a descubrir el océano Pacífico, al cual va a bautizar con el nombre de «mar del Sur».[11]

En 1519 se funda la ciudad de Panamá[12]​ sobre las costas del Pacífico, y tres años después, Pascual de Andagoya, emprende un viaje hacia las costas del sureste, hasta el golfo de San Miguel, donde los indios del lugar le cuentan que todas las lunas llenas venía gente por el mar en canoas a hacerles la guerra desde una provincia ubicada al sur llamada Birú (luego Perú). Así es que Andagoya se embarca a explorar aquellas costas llegando hasta el actual río San Juan (Colombia), donde recoge las primeras noticias del Imperio Inca. Desde entonces, según relata el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, en Darién "no se hablaba de otra cosa, sino de la rica y lejana provincia de Perú".[13]


Vista de Panamá. Aquí los españoles recibieron las primeras noticias sobre las riquezas del Perú.
Edificio virreinal en Santa Marta, Colombia.
Mapa de 1897 con el Bajo Orinoco, el golfo de Paria y la isla de Trinidad.
Vista de Quito a mediados del siglo XIX.
Vista de Bogotá, en el siglo XIX.
Famosa balsa muisca evidencia de las ceremonias sagradas que dieron origen a la leyenda de El Dorado.
Vista del río Huallaga.
Grabado naturalista del río Amazonas, obra de Henry Walter Bates (1863).
Región de Los Llanos en Colombia.
Atardecer en el Orinoco, cuadro de Ferdinand Bellermann de 1843.
Mapa del siglo XVII, con El Dorado, el Lago Parima y la cuenca del río Amazonas.
Mapa de 1562 donde se observa el territorio de Nueva Andalucía y la «Provincia de Omagua» a la altura del río Amazonas.
Antigua catedral de Barquisimeto, hoy en día Iglesia de San Francisco de Asís.
Mapa de 1635 con las provincias de Venezuela y Nueva Andalucía.
Museo Nacional de Puerto España (Isla Trinidad).
Región de La Gran Sabana, uno de los últimos territorios sudamericanos en ser explorado.
Mapa de 1599 elaborado por Jodocus Hondius. Se observan los lagos Casipa y Parime y la ciudad de El Dorado.
Selva en la Guayana Francesa.
Sombrero y látigo del aventurero de ficción Indiana Jones, que buscó El Dorado en una película y una novela.