Gran Hedor


El Gran Hedor o la Gran Peste (en inglés Great Stink, o Big Stink) fue un periodo en el verano de 1858 durante el cual el olor de residuos humanos no tratados y vertidos al río Támesis fue muy penetrante en el área central de la ciudad de Londres, en el Reino Unido.

Hasta finales del siglo XVI, el suministro de agua de los londinenses dependía de pozos poco profundos, del Támesis, de sus afluentes o de alguno de los de alrededor de una docena de manantiales naturales, incluyendo un manantial en Tyburn que fue conectado a través de una tubería de plomo a una gran cisterna o tanque (luego conocido como conducto), el Gran Conducto en Cheapside.[1]​ Como el agua era extraída ilegalmente para fines comerciales e industriales, las autoridades municipales nombraron guardianes para los conductos, quienes debían asegurar que usuarios como cerveceros, cocineros o vendedores de pescado pagaran por el agua que ellos utilizaban.

Los londinenses acaudalados que vivían en las proximidades de un conducto obtenían un permiso para una conexión domiciliaria, pero esto no previno las conexiones ilegales. Por el contrario, y particularmente para los hogares que no poseían una toma de alimentación por gravedad del agua desde los conductos, esta era suministrada individualmente a los domicilios por los llamados «aguadores» (cobs, en inglés).[1]​ En 1496 los «aguadores» se asociaron en su propio gremio llamado «The Brotherhood of St. Cristopher of the Waterbearers» (La Hermandad de San Cristóbal de los Aguadores).

En 1582 el holandés Peter Morice alquiló el arco norte del puente de Londres, y dentro del arco construyó una rueda hidráulica que bombeaba agua del Támesis a varios lugares de la ciudad.[1]​ Se agregaron más ruedas hidráulicas en 1584 y 1701, y permanecieron en uso hasta 1822.

Sin embargo, en 1815 se permitió que los desechos domésticos fueran llevados a través de las alcantarillas hacia el río Támesis, con lo que durante siete años los desperdicios humanos fueron arrojados hacia el río y luego potencialmente bombeados de nuevo a los hogares para beber, cocinar y bañarse.

Antes del «Gran Hedor» había alrededor de 200 000 pozos negros en Londres. Vaciar un pozo negro costaba un chelín, un precio que el londinense medio no podía costear. Como resultado la mayoría de los pozos negros fueron fuentes de hedor.


Michael Faraday da su tarjeta al Padre Támesis, caricatura comentando una carta de Faraday sobre el estado del río Támesis en The Times en julio de 1855.
The silent highwayman, la muerte ronda sobre el Támesis, reclamando la vida de los que no pagan por la limpieza del río, durante el Gran Hedor, Your money or your life, caricatura de la época.