Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2004


La elección presidencial de Estados Unidos de 2004 se realizó el martes 2 de noviembre de 2004, para elegir al presidente de los Estados Unidos. Fue la 55° elección cuadrienal consecutiva para el presidente y el Vicepresidente. El candidato Partido Republicano e incumbente presidente George Walker Bush derrotó a su contrincante el candidato demócrata John Forbes Kerry, Senador junior de Massachusetts. La política exterior, fue el tema dominante en toda la campaña electoral, en particular la conducta de Bush sobre la Guerra contra el Terrorismo y la invasión de Irak en 2003.

Al igual que en las controversias de las votaciones de la elección presidencial de 2000, y las preocupaciones sobre las irregularidades surgieron durante y después de la votación. El ganador fue determinado si no hasta el día siguiente, cuando Kerry decidió no cuestionar la victoria de Bush en el estado de Ohio. El estado tuvo suficientes votos electorales para determinar el ganador de la Presidencia. Tanto Kerry y el presidente del Comité Nacional Demócrata Howard Dean expresaron su opinión de que la votación en Ohio no procedió de manera justa y si hubiese sido justo, probablemente los demócratas hubiesen ganado ese estado y, por lo tanto, la elección.[1]

Sólo tres estados cambiaron de lealtad. Nuevo México y Iowa votaron al Partido Demócrata en el año 2000, pero votaron por el republicano en 2004. Nueva Hampshire votó por el lado republicano en 2000, pero cuatro años más tarde pasó a manos de los Demócratas. En el Colegio Electoral, Bush recibió 286 votos a favor, 251 a favor de Kerry y 1 para John Edwards.(véase la sección “electores incrédulos” en Minnesota).

En definitiva, Bush ganó el sur (antaño feudo demócrata) y los Estados montañosos, incluidos Colorado y Nuevo México, en los que desde entonces siempre han ganado los demócratas. Aparte de estos, también logró hacerse con otros estados cruciales en disputa, como Ohio (polémicamente), Iowa y Florida (54 votos electorales). Kerry, por su parte, ganó en otros estados disputados como Minnesota, Míchigan, Pensilvania, Nuevo Hampshire y Wisconsin (62 votos electorales), reteniendo así la geografía electoral demócrata habitual en las últimas décadas, el llamado "Blue Wall" ("muro azul", por el azul de los demócratas): el nordeste, los estados de los grandes lagos (Míchigan, Wisconsin y los próximos estados de Minnesota y Pensilvania), Illinois, y la costa oeste al completo, además de Hawái. Mientras tanto, en estas elecciones el resto del país se afianzó del lado de los republicanos: el sur, las Grandes Llanuras y los Estados montañosos, además de Alaska.