Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2012


Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2012 hacen referencia al proceso electoral llevado a cabo el 6 de noviembre de 2012. El candidato demócrata, el presidente incumbente Barack Obama y su compañero el vicepresidente Joe Biden fueron reelegidos a un segundo término.[1]​ El Partido Republicano nominó al exgobernador Mitt Romney de Massachusetts para la Presidencia, y al congresista Paul Ryan de Wisconsin como el candidato a la Vicepresidencia.[2]

La elección fue marcada predominantemente por temas económicos de la nación, con Romney prometiendo que arreglaría la economía, y la campaña de Obama haciendo énfasis en la recuperación económica que se había hecho con la administración del presidente. A pesar de que Obama contaba con un margen relativamente pequeño de ventaja por todo el período de campaña según las encuestas, su (ampliamente considerado) pobre desempeño en el primer debate presidencial contra Romney, le hizo perder ventaja, y la campaña permaneció cerrada a partir de dicho evento. Al final, Obama ganó la elección con el 51% de la votación popular, el primer presidente demócrata en lograr la reelección con la mayoría del voto popular (más del 50%) desde Franklin D. Roosevelt y el primer presidente que ganó tanto la elección como la reelección con la mayoría del voto popular desde Ronald Reagan. Concretamente, Obama ganó ambas elecciones con más del 51% del voto popular, lo que no ocurría desde Eisenhower. Esto hace de Obama el tercer presidente demócrata de la historia que logró superar el 51% del voto popular en más de una ocasión, siendo los otros dos Andrew Jackson y Franklin Roosevelt.

Pero, por otro lado, también fue el primer presidente que ganó su reelección con menos votos electorales y un menor porcentaje de votos populares de los obtenidos en su anterior triunfo electoral también desde Roosevelt y las elecciones de 1944. Obama ganó los mismos estados que ganó en el 2008 excepto Carolina del Norte e Indiana.[3]

El mismo día, se eligieron 33 senadores y la totalidad de la Cámara de Representantes, once gobernadores y varios legisladores en los Estados.[4]

Estas elecciones presentan un electorado que se reparte parejo en sus preferencias, un alto número de indecisos absolutos, y un panorama polarizado si se consideran las visiones de país de los candidatos.[5]

Ocho estados (Arizona, Florida, Georgia, Nevada, Carolina del Sur, Texas, Utah y Washington) ganaron votos, debido al cambio por el Censo de 2010. Otros diez estados (Illinois, Iowa, Luisiana, Massachusetts, Míchigan, Misuri, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio y Pensilvania) perdieron votos.[8]


Una gráfica representando los votos electorales y ganados en 2012. En naranja indica perdidas, y azul votos ganados.